ver más
°
Educación

Temen por el cierre de un terciario: “Este es nuestro proyecto de vida

Se trata del Instituto de Educación Superior Nº9-027, de Guaymallén. ¿Cuál fue la explicación de la DGE?
Por Leandro Abraham

Imagínense tener 35 años o más, tal vez hijos, un hogar que mantener y un trabajo con el que a duras penas se logra llegar a fin de mes, pero aun así contar con ganas de estudiar para obtener un postergado título terciario y, por consiguiente, soñar con un futuro mejor. Imagínense también que ese sueño comienza a cumplirse cuando, de un día para el otro, el mismo podría terminar.

Una situación como la descripta anteriormente le toca a vivir no a 1 ni 100, sino a 409 alumnos que cursan en el Instituto de Educación Superior Nº 9-027, ubicado en Villa Nueva de Guaymallén, y a otros miles que pretenden acceder a ese organismo educativo gratuito en los próximos años.

El IES 9-027, creado por resolución en 2008 pero puesto en funcionamiento recién en 2015, es el único instituto terciario público de gestión estatal de todo el departamento de Guaymallén. Es decir, el único lugar del departamento donde se pueden realizar estudios superiores sin pagar. Comparte edificio con el colegio primario Chacho Peñaloza, sobre Adolfo Calle en pleno corazón de Villa Nueva, y en él se dictan 6 carreras que prometen rápida salida laboral a sus estudiantes.

Los sueños de los alumnos de este terciario son recibirse de profesor de educación primaria, técnico en administración pública, técnico en gestión socio-cultural, técnico ferroviario, profesor en nivel inicial o técnico en soporte tecnológico. Las primeras 4 carreras ya funcionan desde principios de 2015, mientras que las otras fueron agregadas (y ya tienen las partidas presupuestarias correspondientes) en diciembre de ese mismo año para arrancar a partir de este ciclo lectivo. Sin embargo, no todo es color de rosas.

Es que para sorpresa de los 409 alumnos, 41 docentes y el cuerpo de directivos del lugar la resolución 193 de la Dirección General de Escuelas, dada a conocer al establecimiento educativo el 14 de marzo de este año, no incluye al IES 9-027 entre los institutos terciarios que este año comenzarán sus clases de primer año. Esto significa, lisa y llanamente, que el lugar corre riesgo de suspender su funcionamiento a mediano plazo y la incertidumbre invade a toda la comunidad educativa.

“Estamos en una situación de inseguridad. Han pasado meses desde que salió publicada la resolución y, pese a que nos dijeron que se trataba de un error involuntario, todavía no vemos la rectificación. Estamos realmente muy preocupados, sobre todo porque esta es la única opción para cientos de estudiantes”, dijo a Sitio Andino Oscar Reale (foto), rector del establecimiento.

A la hora de encontrar un motivo que fundamente la publicación de la resolución que no los incluye entre los establecimientos que arrancarán sus clases este año, desde el instituto creen que se debe a razones políticas. “Cuando se inauguró este instituto vino el entonces intendente Luis Lobos y la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer. Entonces, suponemos, por ese motivo creerán que tenemos algún vínculo con ellos, algo que está totalmente alejado de la realidad. Constantemente, en reuniones, nos dicen que estamos flojos de papeles, pero todos los pasos administrativos se cumplen al pie de la letra. Sólo queremos estudiar”, agregaron desde la dirección del organismo.

Los alumnos, por su parte, se han unido contra el cierre del organismo y hasta contrataron a un abogado con dinero de su bolsillo para presentar un recurso de amparo. "El derecho a estudiar no puede ser violado", dicen, sin conocer detalles de legislación, pero con esperanzas en una resolución favorable. 

Al igual que a los alumnos, docentes y directivos del IES 9-027, la respuesta que se brindó a Sitio Andino cuando nos comunicamos con las autoridades de la Dirección General de Escuelas es que el organismo no tendrá problemas para iniciar las clases, ya que se lanzará otra resolución donde si están incluidos. Sin embargo entre el momento de la publicación inicial y este día ya pasó casi un mes y las buenas noticias siguen sin aparecer.

“Este es nuestro proyecto de vida”

Al enterarse que “la prensa” estaba en el establecimiento educativo los alumnos comenzaron a salir de las aulas donde cursaban para dar a conocer sus historias individuales y apoyar el reclamo general. A diferencia de lo que puede suceder en una universidad privada la edad, origen y clase social de los estudiantes es de lo más variada. El único punto que los une e iguala es que todos sueñan con tener un título terciario.

Alejadas del grupo, tres personas levantaron la mano y sonrieron cuando preguntamos si había algún profesor entre los que se acercaron al patio para reclamar por sus derechos educativos. La realidad es que no son maestros sino alumnos, pero reconocen tener la edad para enseñarle a sus compañeros más chicos. “Somos jóvenes, pero desde hace mucho”, bromean.

Dejando de lado el chiste que rompió el hielo Hugo, Ana y Jésica se pusieron serios y contaron los motivos por los cuales para ellos el cierre del IES sería una catástrofe. “Este es nuestro proyecto de vida, nuestra última oportunidad. Yo no pude estudiar cuando tenía la edad típica y ahora trabajo 8 horas todas las noches, pero aun así tengo el sueño de obtener el título”, explicó el hombre del grupo recibiendo el visto bueno de sus compañeras.

“Es esto o nada”

Lucrecia tiene algunos años menos que Hugo, Ana y Jésica, pero no por ello menos complicaciones para acudir a estudiar y menos necesidad de recibirse en la carrera terciaria que afrontó. “Es esto o nada, tengo 31 años y se me acabaron las posibilidades. Acá me entienden, me tienen paciencia y puedo traer al nene cuando no tengo con quién dejarlo. Además, es cerca de mí casa”, comentó.

Bebé en mano y bandera en la otra, la joven madre que sueña con recibirse de maestra para en un futuro educar a niños como el que carga pide que no cierren el establecimiento. “Nos dijeron que es por una pelea política. A mí no me importa, sólo quiero estudiar al igual que el resto. Queremos progresar, un futuro, nada más”, agrega mientras su hijo, que todavía no habla pero ya entiende todo, la mira con admiración.

¿Creés que el Terciario debe seguir funcionando?

Te Puede Interesar