"Apoyamos al pueblo y al gobierno de Grecia", dijo Clinton ante la prensa, y agregó que Estados Unidos "apoya firmemente la determinación del gobierno de Papandreou en aplicar las reformas necesarias para colocar a Grecia sobre bases sanas".
Clinton, que se hallaba junto a su homólogo griego, Stravos Lambrinidis, afirmó que la acción reformadora del primer ministro, actualmente aislado y debilitado en su propio país, ilustraba sus capacidades de dirigente.


