La Cámara Diputados no pudo evadir el ritmo de un cargado cronograma electoral y durante 2015 sólo tuvo nueve sesiones, menos de la mitad del año pasado, y se sancionaron 33 leyes, en su mayor parte impulsadas por el Poder Ejecutivo.
La Cámara Diputados no pudo evadir el ritmo de un cargado cronograma electoral y durante 2015 sólo tuvo nueve sesiones, menos de la mitad del año pasado, y se sancionaron 33 leyes, en su mayor parte impulsadas por el Poder Ejecutivo.
De acuerdo a lo precisado por la Dirección de Información Parlamentaria, durante este año, en la Cámara baja se realizaron una Asamblea Legislativa, nueve sesiones (siete especiales y sólo dos ordinarias) y una preparatoria.
El análisis reveló también un nivel de ausentismo de casi el 9 por ciento, con 143 diputados, un poco más del 55 por ciento del cuerpo, con asistencia perfecta, mientras que dentro del lote de ex candidatos presidenciales, sólo el mendocino Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), no tuvo ausencias en su tarjeta.
La Cámara de Diputados cerrará 2015 con "déficit de democracia", como se sinceró un legislador, tras un año electoral agitado, que coronó a Mauricio Macri como el primer presidente electo en balotaje.
Los números del período parlamentario 133 son contundentes porque de los nueve de los debates que se desarrollaron sólo dos fueron de carácter ordinario y siete fueron especiales, convocados a pedido del bloque del Frente para la Victoria, y en su mayoría para atender las demandas de la ahora ex presidenta Cristina Fernández.
Justamente, sobre un paquete de 33 leyes aprobadas por Diputados, al menos 18 fueron impulsadas por el Ejecutivo y el resto llevaron el sello del kirchnerismo, que con este balance se despidió de la mayoría parlamentaria que gozó desde 2011 cuando la ex mandataria fue reelecta con el 54 por ciento.
De acuerdo a lo informado por la dirección de Información Parlamentaria, en este período ingresaron 8988 proyectos, de los cuales 2742 son de ley, y, de estos, sólo 33 fueron sancionados.
El podio de los legisladores más laboriosos fue encabezado por Alberto Asseff, un aliado massista, con unos 730 proyectos, escoltado por la peronista disidente Ivana Bianchi, con 370, y el kirchnerista Jorge Barreto, con 233.
En tanto Carlos Moreno (FpV) lideró el lote de diputados que menos proyectos presentaron con sólo una propuesta, seguido por el puntano Fernando Salino, con 2, y Juliana Di Tullio (FpV), José Ignacio de Mendiguren (Frente Renovador) y Eric Calcagno (FpV), compartieron el tercer escalón con tres iniciativas cada uno.
Sobre un total de once reuniones se registraron 254 ausencias, y hubo casos como el de Javier Tineo y Sandro Guzmán, que si bien solicitaron licencia sin goce de dieta, no fueron nunca al Congreso, el primero porque se desempeñó como ministro de Producción de La Rioja, y el segundo adujó "problemas personales".
Otros dos casos llamativos fueron los de Mario Das Neves, actual gobernador de Chubut, y Francisco de Narváez, que renunció a su banca este mes, quienes asistieron a solo tres sesiones.
Entre los diputados que compitieron por la Presidencia, Del Caño fue el único con asistencia perfecta porque Sergio Massa (UNA) participó en cinco reuniones y Margarita Stolbizer (Progresistas) lo hizo a siete.
Julián Domínguez (FpV), ex presidente de la Cámara, estuvo en todas las sesiones al igual que la jefa de la bancada kirchnerista, Juliana Di Tullio, y el titular del bloque de la UCR, Mario Negri, mientras que Federico Pinedo (PRO), faltó a una de las sesiones.

