Varias obras, que darían respuestas principalmente a necesidades básicas de la población, dependen en gran medida del crédito que Francisco Pérez y Alfredo Cornejo gestionan por estas horas.
Varias obras, que darían respuestas principalmente a necesidades básicas de la población, dependen en gran medida del crédito que Francisco Pérez y Alfredo Cornejo gestionan por estas horas.
De los 5.800 millones de pesos que el gobernador actual y el electo fijaron en el pedido de autorización que ya está en la Legislatura, algunos serán destinados al pago de proveedores, para poder continuar obras que ya comenzaron, pero que están demoradas o suspendidas por falta de fondos.
Se trata del hospital de Luján de Cuyo, varias UDI (Unidad de Diagnóstico Intensivo), escuelas, casas del Instituto Provincial de la Vivienda y la pavimentación de la Avenida del Libertador, en el Parque General San Martín, según detalló a SITIO ANDINO el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, luego participar de la inaugurarán del Centro de Servicios (Centro de Documentación Rápida, oficina ATM y Delegación Municipal Carrodilla), en Luján de Cuyo.
En el crédito que tanto Pérez como Cornejo quieren -y necesitan para tapar los rojos- se establece la necesidad de destinar más de 2.600 millones de pesos al pago de la deuda tomada para gastos corrientes, 2.200 millones para amortización de deuda contraída en gobiernos anteriores, y 1.000 millones de pago adeudado a proveedores.

Los fondos destinados al Ministerio de Baldasso saldrían del último ítem, y si bien no está establecido aún el monto, el funcionario advierte que necesita "varios millones" para continuar con el plan de obra que depende exclusivamente de este financiamiento.
Cabe aclarar que la obra pública mendocina tiene tres fuentes de ingresos. Por un lado está lo presupuestado, con ingresos provenientes del IPV, de Rentas Generales y del Fondo de Infraestructura Provincial. Justamente, esto es lo que está condicionado al crédito que se espera,
Otra fuente de ingreso son los aportes del Fondo Federal Solidario, es decir las retenciones de la soja, con lo que se han financiado obras como el Metrotanvía; y la tercera son los aportes de la Nación, que se destinan a la construcción de escuelas, el programa Más Cerca, la pavimentación de barrios y cloacas. Según Baldasso, estas dos vías de financiamiento están aseguradas.
El largo camino hacia La Cámpora
El pedido de endeudamiento de Pérez y Cornejo, que -de ser aprobado y otorgado- se ejecutará en su mayor parte durante la actual gestión y dejará el dinero suficiente para que el radical pague los sueldos y medio aguinaldo en diciembre, comenzó a transitar vías complicadas.
Ahora está en la Legislatura, donde son algunos justicialistas los que lo resisten. Luego deberá llegar al Ministerio de Economía, donde el camporista Axel Kicillof deberá dar el visto bueno, cuando la relación entre Pérez y La Cámpora sufrió tiempo atrás serias diferencias por el armado de listas, que derivó en la salida del Gobierno de varios funcionarios de esta rama ultra kirchnerista.
En caso de que el ministro de Economía de la Nación le de el aval para que la provincia salga al mercado de capitales a buscar financiamiento, el pedido llegará al Banco Nación, el único que tiene una estructura que puede respaldar semejante suma de dinero.
Allí el directorio, encabezado por Juan Carlos Furlón, deberá decidir si le presta a Mendoza esa suma, una parte o nada. Si bien la provincia tiene a su favor el historial positivo de haber hecho frente a sus compromisos, le juegan en contra los pedidos de privados, YPF, la Nación y varias provincias que sobre final de año buscan dinero fresco.
