En torno a la muerte del fiscal Alberto Nisman hay tantas teorías como años sin conocer a los culpables del atentado a la AMIA, hecho que a él le tocaba investigar. Una de las suposiciones más fuertes es que Nisman fue asesinado y Gabriel Bracesco, periodista de Clarín que escribió el libro Suicidado, la defiende con uñas y dientes.
Desde Israel el periodista de Clarín habló Con Radio Andina y realizó un resumen de su libro, en el cual plantea una teoría conspirativa en la cual el Gobierno, la Justicia y hasta los servicios de inteligencia están involucrados.
Si yo hubiese sido al fiscal Fein hubiese metido presos a todos los que estaban en la escena del crimen, porque estaban interfiriendo con la investigación. También hubiese metido preso a Lagomersino, porque al prestar un arma está cometiendo un delito, resaltó Bracesco.
Todo el mundo piensa que a Nisman lo mataron. Lo que yo hice en el libro es una hipótesis criminal sobre el asesinato y cómo podía haberse realizado. Busqué todas las pericias que se hicieron, entrevisté a testigos de la causa. Fui el primer periodista que estuvo en la puerta del departamento de Nisman esa noche, explicó el periodista sobre sus métodos investigativos.
Todo fue muy raro. Desde que llegué estaba la camioneta morguera de la policía oculta. Al juez se le impidió entrar al departamento antes de que llegue Berni. Berni entró al lugar antes que el juez y el fiscal de la causa, algo rarísimo, añadió en diálogo con el programa Sin Verso.
La muerte de Nisman es el caso policial de la década. Más allá de la muerte de Nisman tiene un montón de aristas que uno va descubriendo con el paso del tiempo. Es un caso apasionante para las personas interesadas en los servicios de inteligencia y en cómo se puede entorpecer una investigación, agregó Bracesco.
En tanto, para finalizar el comunicador resaltó una supuesta información poco conocida que sería dada a luz por la Justicia en los próximos días: La secretaria de Nisman, Soledad Castro, se presentó en el departamento del fiscal a las 12 del mediodía y no la dejaron pasar.