José atiende la puerta desde una ventana enrejada. Entre los barrotes, sólo pasan sus manos y apenas se ve su cara. Vive desde hace varios años en el barrio Laprida, y cuenta, con tristeza, los robos que se perpetran a diario en esa zona de Godoy Cruz.
Esta vez, un violento asalto a mano armada pasó cerca suyo. Le tocó a sus vecinos de enfrente. A dos abuelos que viven solos y que son los habitantes más viejos de la cuadra.
Fueron los primeros en llegar al barrio. Son históricos, recuerda José, sobre Sara Bruno (84) y su esposo Juan José Conte (86).
El matrimonio fue víctima de un violento asalto en la tarde de este miércoles, a lo que se le sumó el fuerte temblor que azotó a la provincia a las 19.55. Las víctimas quedaron encerradas en el baño tras el atraco, y pasaron el sismo allí, sentados en el piso.
José está sorprendido y conmocionado por lo ocurrido. Pero no es el único. Sus vecinos ni responden al timbre o los llamados a la puerta. Otros, al ver la presencia de periodistas en la vereda, hasta se asustan y analizan llamar a la policía.
Así viven los vecinos de calle Vicente López y Planes, entre Albarracín y Armani, tras el asalto de este miércoles. El barrio, como también el Bancario ubicado a una cuadra-, ya no tiene la tranquilidad de años anteriores.
Antes este barrio era pura tranquilidad, ahora está complicado, dice José.
Ayer le tocó a este matrimonio de jubiliados, que fueron atacados por cuatro delincuentes armados.
Los ladrones encerraron a los abuelos y les robaron 20 mil dólares, 7 mil pesos en efectivo, y otros objetos de valor. Los dejaron en el baño, y escaparon. Nadie los vio.
El atraco fue a las 17.30 y las víctimas fueron liberadas recién cerca de las 20.15, minutos después del primer temblor.
Una vecina salió a la calle y empezó a escuchar gritos. Se acercó a la casa y se dio cuenta que eran ellos por las víctimas- que pedían ayuda, relató José.
Luego agregó: Otros vecinos entraron a la casa y tuvieron que romper la puerta del baño para sacar a los abuelos. Estaban bien, pero asustados.
Una ambulancia tuvo que asistir a los jubilados, y de inmediato decenas de policías rodearon la cuadra. De poco sirvió, los delincuentes habían escapado dos horas antes.
Por lo menos no les hicieron nada. Nos dijeron las víctimas- que los trataron bien, en ningún momento les pegaron, agregaron los vecinos.
Ahora todo se transformó en una investigación judicial que por el momento, sólo tiene el procedimiento policial, pues las víctimas aún no están en condiciones de declarar.
SITIO ANDINO intentó hablar con los abuelos asaltados, pero estos dejaron su casa por algunas horas, para estar junto a sus hijos.
Científica trabajó en ese domicilio. Esperan que sus peritajes puedan servir para hallar a los ladrones, que hasta el momento están libres, y con la fortuna que les robaron a los ancianos.