Nada, pero nada de lo que puedan hacer ahora va a servir, con esta frase ingresó el cuidacoches José Medina, al recinto donde se realiza el juicio por el asesinato de la pequeña Luciana Rodríguez, ocurrido el 7 de enero de 2014.
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Caso Luciana: la muerte de la niña fue anunciada
El hombre, junto a un compañero de trabajo, fueron los testigos que declararon en la segunda jornada del juicio contra Jorge Gabriel Coco Orellano y Rita Évelin Rodríguez por el homicidio de la niña de 3 años, que se desarrolla en la Séptima Cámara de Crimen.
Con ojos brillantes y totalmente indignado, Medina ingresó a la sala sumergido en un estado nervioso. En su relato dejó al descubierto el mal desempeño y la falta de atención que los policías y preventores prestaron en su momento a las advertencias del cuidacoches.
Yo estaba trabajando por la calle Entre Ríos y a la niña (Luciana) la encontré toda golpeada. Me acerqué y ella me dijo 'ayudame por favor tengo mucha hambre', señaló Medina en referencia a lo sucedido el 31 de diciembre de 2013.
Ese día el hombre escuchó que alguien lloraba en el interior de una casa y decidió acercarse a la vivienda para observar que estaba sucediendo.
Al verla ella me dijo que estaba sola, tenía muchos moretones y moscas en la nariz y en la boca. La saqué de ese lugar, llame a la policía y le fui a comprar algo para comer, indicó el hombre.
Según Medina, una vez en la Comisaría 3º de Ciudad, le mostró a los policías el estado fatal, así lo definió el testigo, en que estaba la nena. Ellos (por los policías) me dijeron que no podían hacer nada y se la entregaron a sus padres, señaló.
Al día siguiente (1 de enero de 2014), Medina volvió a pasar por la casa de Luciana y escuchó música muy fuerte. Él ingresó a la vivienda y encontró a Orellano desnudo junto a una de sus dos hijas, que también estaba desnuda. Luciana también se encontraba allí más golpeada.
El cuidacoches volvió a llamar a la policía y estos le dijeron: ¿Querés ir preso?, no te volvás a meter a esa casa. En otra oportunidad, los preventores también le habían sugerido al testigo que no se metiera en ese problema.
Ese día quise hacer la denuncia y la policía me dijo que no la podía hacer porque no era pariente. Yo les dije a ellos 'ya sabes lo que va a pasar acá, la van a terminar matando a golpes', señaló el testigo.
Medina declaró que después del 31 de diciembre, cuando encontró en mal estado a Luciana, siempre pasaba por su casa y la menor se quería ir con él. Casi todos los días iba y me peleaba con estos dos (Orellano y Rodríguez)".
Ante la declaración del cuidacoche, la defensa de la madre de la víctima solicitó que se le extraiga compulsa a los policías y preventores que intervinieron en el caso para que se los investigue.
Quien también presentó testimonio, fue el cuidacoches Oscar Montivero, quien al igual que su compañero, relató el episodio ocurrido con Luciana el 31 de diciembre de 2013, y además cómo vio a la niña el día en que fue asesinada.
El 31 se la entregamos a los preventores por el maltrato que presentaba la criatura, tenía golpes y quemaduras de cigarrillo, y horas después vi a la niña de vuelta con sus padres, expuso Montivero.
Este hombre fue quien vio a la niña con vida por última vez el 7 de enero de 2014. Estábamos lavando un auto, se acercó Orellano y empezó a discutir con nosotros, estaba con la nena, ella tenía una bombacha y estaba descalza. Él (por el imputado) en ese momento se iba comprar cerveza. Dos horas después vi como salió corriendo de su casa con la niña en brazos y la dejó tirada en una camilla en el hospital. Mi hermano vino y me dijo 'loco la mató', relató el cuidacoches,
No sé si le pegaba él o ella pero que le pegaban era seguro. Esto se podría haber evitado y no hicieron nada, terminó Montivero.
Por otro lado, en un principio iba a declarar la madre de la nena pero todo pasó a un cuarto intermedio para este jueves.