El británico Alan Knight, de 48 años y residente en Sketty, armó una farsa para evitar la cárcel: fingió dos años que estaba en coma, informa Daily Mail.
El británico Alan Knight, de 48 años y residente en Sketty, armó una farsa para evitar la cárcel: fingió dos años que estaba en coma, informa Daily Mail.
Las avivadas de Knight fueron las que lo llevaron al delito: había logrado sustraer 55.000 euros de la cuenta de un vecino.

Cuando lo llamaron a declarar, ya estaba postrado gracias a una simulación urdida junto a su mujer Helen, de 33 años.
Helen le dijo a los investigadores que su marido había quedado en coma tras sufrir un trágico accidente con la puerta del garaje.
De esta forma, la pareja inició un peligroso juego de mentiras con el que consiguió eludir a la policía durante dos años gracias a todo tipo de trucos como realizarse fotografías con un respirador.
Pero hace unos meses, Knight comenzó a tener problemas para mantenerse en la cama.
Una cámara de vigilancia lo grabó haciendo unas compras en un centro comercial de la zona.
Tampoco ayudó a mantener la farsa el que se llevara a sus tres hijos de vacaciones cuando, supuestamente, estaba entre la vida y la muerte.
Ahora, tras un rápido proceso, fue metido en la cárcel con una condena de cuatro años a sus espaldas.
Las autoridades están juzgando a su mujer por ser cómplice de este absurdo plan.
De momento, esta se ha declarado culpable, por lo que parece claro que acabará pisando la prisión, aunque se desconoce por cuánto tiempo.
Pese que el encubrimiento es un delito considerado menor, el juez del caso ya dejó muestras de n tener empatía con la pareja. Sobre Knight dijo que es el hombre más deshonesto que he conocido. Helen se las verá en dificultades con él.
Fuente: BBC
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