Carlos Zannini, el funcionario que Daniel Scioli eligió como compañero de fórmula para las elecciones presidenciales, integra la administración kirchnerista desde el primer día y es un hombre de estrecha llegada al matrimonio Kirchner.
Carlos Zannini, el funcionario que Daniel Scioli eligió como compañero de fórmula para las elecciones presidenciales, integra la administración kirchnerista desde el primer día y es un hombre de estrecha llegada al matrimonio Kirchner.
Zannini forma parte del organigrama kirchnerista desde la Secretaría Legal y Técnica, donde coordina en lo formal la elaboración de los proyectos que el Poder Ejecutivo envía al Congreso, mientras en materia política asesora a la presidenta Cristina Fernández en el rumbo ideológico del Gobierno y la elección de los candidatos en todos los distritos del país.
Cultor del perfil bajo, su vínculo con la Presidenta se profundizó a partir de la muerte de Néstor Kirchner, en 2010, tras lo cual se hicieron frecuentes los almuerzos en el primer piso de la Casa Rosada y la definición conjunta de las listas en cada turno electoral, en un núcleo completado apenas por el hijo de la mandataria y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner.
Nacido en Córdoba el 27 de agosto de 1954 y conocido como "El Chino", Zannini comenzó a militar en la década del 70, en el contexto de la "primavera camporista" y la posterior llegada de Juan Domingo Perón a su tercera presidencia.
Luego del golpe de Estado de 1976, Zannini fue detenido y permaneció privado de su libertad durante 4 años en una penitenciaría de La Plata. En 1981, tras su liberación, regresó a Córdoba para recibirse de abogado.
Ya en democracia, se mudó a Río Gallegos y en 1984 conoció a Néstor Kirchner y a la actual Presidenta en la unidad básica "Los Muchachos Peronistas".
Durante la década del 80, Zannini fue secretario de Gobierno Municipal en Río Gallegos y luego ministro de Gobierno de Santa Cruz, siempre bajo el ala de Kirchner, quien lo encumbró a medida que avanzaba en su carrera política.
Tras desempeñarse como jefe del bloque de diputados provinciales en los 90, fue nombrado a finales de esa década por el entonces gobernador Kirchner como presidente del Superior Tribunal de Justicia de Santa Cruz.
Admirador de Brahms y lector de Roberto Arlt, Zannini ostenta el privilegio de mantener una relación directa con los gobernadores del PJ y con Máximo Kirchner, con lo que establece una suerte de nexo entre el peronismo ortodoxo y la renovación camporista.
Fuente: DyN

