El resultado de las elecciones en Santa Fe, con el triple empate técnico que existe hasta el momento, da para una serie de lecturas.
El resultado de las elecciones en Santa Fe, con el triple empate técnico que existe hasta el momento, da para una serie de lecturas.
El triunfo del socialismo por estrecho margen, la caída del Pro (que vaticinaba un triunfo por más de 6 puntos), el repunte sorprendente del Frente Para la Victoria, evidencia que el electorado es volátil y que las opiniones están notablemente divididas.
Es que Miguel Lifschitz, del socialismo, le gana por apenas 20 centésimas a Miguel Del Sel, del Pro, y por sólo un punto al peronista Omar Perotti, del FPV.
Eso es a todas luces un empate técnico, que puede sufrir cambios no sólo porque no están todas las mesas escrutadas, ya que falta poco más del 3% por contabilizar, sino porque las impugnaciones obligan a poner la mirada en el recuento final, que comenzará el próximo miércoles y podría demorar diez días.
El socialismo ha sacado mucho menos votos que hace cuatro años, y eso ya es noticia. En 2011 obtuvieron 674.239 votos; es decir, el 38,74%. Hoy apenas han alcanzado un poco más de 560 mil, cayendo el porcentaje a 30,7 %.
Lo del Pro es una doble caída. Primero porque en 2011 sumaron 611 mil votos, el 35% del electorado; y segundo, porque en las Paso de este año ganaron con el 32,2%. Ahora el Pro de Macri y Del Sel, sólo rasguña el 30,5%, con uno poco más de 550 mil votos.
Pero lo que más llama la atención es el crecimiento del justicialista Omar Perotti, que no está en el candelero como sus contrincantes, ya que en la provincia no estaba tan instalado por ser apenas el intendente de la localidad de Rafaela.
Perotti, así y todo, creció 8% en relación al resultado de las Paso.
El 19 de abril, el Frente Justicialista Para la Victoria santafesino sumó 365 mil votos, el 21,9%. Ayer, consiguió 540 mil votos que representan el 29,25%.
Para entender este fenómeno, hay que pensar que fueron vitales las tres visitas de Daniel Scioli, y la consideración positiva que hay de la imagen de Cristina Kirchner y de la gestión nacional, aspectos fueron la base de la fortalecida campaña electoral de Perotti y, obviamente, de su repunte.
Así las cosas en la provincia santafesina, el optimismo del Justicialismo se transmite al resto del país. Ya que además de estar compitiendo palmo a palmo con el socialismo que gobierna esa provincia, también lo hace con candidatos de Macri que tienen más respaldo en su fama artística que en su dotes políticas.
Al pensar en este punto, queda claro que el electorado analiza las gestiones a la hora de votar cargos ejecutivos.
Y ese aspecto es el que entienden en el peronismo que puede resultar favorable para muchos de sus candidatos en todo el territorio nacional, ya que la aprobación de la administración de la Presidenta y dela Scioli en Buenos Aires, pueden resultar respaldos definitorios en las campañas en las demás provincias.
Además es un fuerte aliciente para el FPV y en especial para Daniel Scioli , porque los votos de Perotti van todos para El (así lo confirmó anoche el mismo Perotti) y los votos del Socialismo, al menos en las generales e indiscutidamente si hay ballotage van mayoritariamente también para el FPV y Scioli por dos razones: la primera así ya lo han asegurado varios altos dirigentes del Socialismo y la segunda porque es más natural que en segunda vuelta , si la hubiera, un Socialista vote antes , que a un Liberal, a un Peronista.
Y para Mendoza, ese elemento puede ser crucial para entender el crecimiento que se refleja en la intención de votos a Adolfo Bermejo, tras las visitas de Cristina y Scioi.

