La disputa nacional que vienen polarizando el Frente para la Victoria y la alianza "Cambiemos" a nivel nacional tuvo este domingo su debut en los test electorales de Río Negro y Santa Fe, que arrojaron una derrota del kirchnerismo y una incierta performance del macrismo, aunque el escrutinio provisorio daba el triunfo al socialismo de esa provincia y el recuento final comenzaría a realizarse en el transcurso de esta semana.
Si bien es muy discutible el efecto de elecciones provinciales en las nacionales de octubre -en 2011 la oposición ganó en Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, pero Cristina Fernández sacó el 54,11 por ciento en las generales- el principal atractivo detrás de los comicios en Río Negro y Santa Fe estaba con le pelea de fondo Scioli vs Macri.
Miguel Ángel Pichetto, el candidato a gobernador del Frente para la Victoria que ya había manifestado su respaldo a la postulación nacional de Scioli, no pudo concretar su sueño de conducir Río Negro y recibió una "paliza" del actual mandatario provincial, Alberto Weretilneck, quien no adhirió a ningún presidenciable.
Pese a que Pichetto recibió el respaldo de Cristina Fernández y de Scioli, que incluso envió a Karina Rabolini a hacer campaña con el postulante kirchnerista, Weretilneck le sacó casi 20 puntos de ventaja al actual jefe del bloque de senadores nacionales del FPV.
En tanto el kirchnerismo tenía pocas chances de ganar los comicios en Santa Fe pero el candidato peronista Omar Perotti hizo una buena performance al ampliar los 22 puntos conseguidos en las PASO de abril pasado y llevarlos a algo más del 29 por ciento, a menos de dos puntos de los primeros lugares.
Precisamente, Miguel Lifschitz (Frente Progresista Cívico y Social) y Miguel del Sel (PRO) se declararon ganadores de los comicios provinciales y de esa manera, se aguó la fiesta que Macri tenía prevista en Santa Fe.
Si bien el final quedó abierto para el escrutinio definitivo, Del Sel no pudo consolidar la tendencia que parecía irreversible y Macri viajó a Santa Fe, no ya para coronar a su candidato sino para afirmar le necesidad de contar los votos porque su partido consideraba que había ganado los comicios.
Más aún, en las elecciones a gobernador del 2011, Del Sel obtuvo el 35.17 por ciento de los votos y perdió con Antonio Bonfatti que logró el 38,74.
Claramente el PRO obtuvo menos votos que aquella oportunidad, pese a que Macri se ha fortalecido como candidato opositor a la Presidencia.
En tanto el Socialismo que gobierna Santa Fe desde el 2007 y Rosario desde 1989, también mermó su adhesión electoral a nivel provincial y en su principal bastión, Rosario: en 2011 allí obtuvo el 52 por ciento con más de 20 puntos de ventaja sobre el segundo. En este caso, apenas aventajó por dos puntos a la postulante a intendente macrista, Anita Martínez.
En su segundo intento para la gobernación luego del 2011, Del Sel no logró desbancar este domingo al socialismo y se quedó con un parcial 30.61 por ciento de los votos contra el 30.73 por ciento de Lifschitz, con el 93.09 por ciento de las mesas escrutadas.
Del Sel apenas creció unos 6 mil votos respecto de lo obtenido en las PASO de abril, cuando en verdad se esperaba que consolidara la tendencia ganadora e incluso traccionara voluntades del radical Mario Barletta, que había enfrentado a Lifschitz en la interna del Frente Progresista Cívico y Social.
Si el escrutinio definitivo mantiene el resultado actual, Macri no podrá encadenar un triunfo que impulse su candidatura presidencial de cara a las PASO ni extender una gobernación del PRO por fuera de las fronteras de la ciudad de Buenos Aires.