La Unión Europea está lista a adaptar sus políticas económicas para ayudar a la endeudada Grecia pero rechaza hacer un cambio completo para complacer al nuevo gobierno griego contrario a la austeridad.
La Unión Europea está lista a adaptar sus políticas económicas para ayudar a la endeudada Grecia pero rechaza hacer un cambio completo para complacer al nuevo gobierno griego contrario a la austeridad.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo el martes que la UE tendrá que "adaptar una parte de nuestras políticas pero no vamos a cambiarlo todo".
Sus declaraciones se producen en la víspera del viaje a Bruselas del nuevo primer ministro griego, Alexis Tsipras, cuyo gobierno busca suavizar los fuertes recortes en el vasto público que está llevando a cabo el país a cambio de préstamos de rescate.
Tsipras dijo también que quiere renegociar el pago de la deuda contraída con estos préstamos. El ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, dijo por su parte que esto no tendría por qué requerir la condonación de la deuda.
Reunión clave
El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, se reunirá mañana en Francfort, Alemania, con el presidente del Banco Central Europeo (BCE), en el marco de su gira por Europa en busca de una salida para la crisis que atraviesa su país.
En Berlín, fuentes del Ministerio de Finanzas no confirmaron los rumores que apuntan a que Varufakis pueda reunirse también mañana con el titular de este departamento, Wolfgang Schäuble, aunque señalaron que se hacen esfuerzos por concertar una cita, consignó la agencia de noticias EFE.
Para hoy, Varufakis tiene prevista una entrevista con el ministro italiano de Finanzas, Pier Carlo Padoan, y ya mantuvo encuentros con su homologo francés, Michel Sapin, y con el titular británico de Finanzas, George Osborne, ayer en Londres.
El vocero del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, afirmó hoy que el Ejecutivo de Atenas no ha cambiado de opinión en cuanto a la necesidad de una quita de la deuda, y afirmó que existen muchas fórmulas "técnicas" para aplicar esa reducción, en clara referencia a la exposición realizada ayer en Londres por el ministro de Finanzas, quien en lugar de una quita habló de un canje de bonos.
Varufakis, en una entrevista que publica hoy el diario británico Financial Times, explicó lo que había expuesto a los inversores y dijo que el Gobierno griego no va a pedir una quita de la deuda del país, que asciende a 315.000 millones de euros, sino que va a proponer una fórmula para reducirla, a través de dos tipos de nuevos bonos.
El primero sería un bono indexado al crecimiento económico nominal, que reemplazaría a los préstamos de rescate europeos; y el segundo, uno denominado "bono perpetuo", que reemplazaría a los bonos griegos en manos del Banco Central Europeo (BCE). Fuente: AP, Télam y EFE

