La Comisión de Lechería de la Federación Agraria Argentina (FAA) denunció que el sector industrial quiere reducir el precio de la leche que se le paga a los productores y de este modo transferir 180 millones de pesos mensuales desde los tambos a las fábricas, y advirtió que entre los pequeños y medianos tamberos no hay ningún margen para más ajustes, por lo que reiteró la necesidad de políticas públicas diferenciadas.
"Esta preocupación no es nueva. Con pequeños productores tamberos en riesgo de desaparecer como tantos cientos que han desaparecido en los últimos tiempos, fundamentalmente en la la provincia de Santa Fe, la Comisión rechazó -en su reunión de ayer- la pretensión de la industria de bajar entre 15 y 20 centavos el precio del litro de leche que paga al tambero", indicó el titular de la entidad Omar Príncipe.
En diálogo con Télam, Principe recordó que ese intento ya lo había hecho el sector industrial a comienzos de enero, pero con los planteos y movilizaciones de los productores y entidades agropecuarias se paró, pero ahora vuelven a la carga con esta ofensiva de que el ajuste pase por los pequeños tamberos y siga esta distorsión de precios".
Explicó al respecto que "el tambero recibe entre entre 3,10 y 3,20 pesos por litro, en el mejor de los casos, contra $8,70 que paga el consumidor final el sachet de leche común, o $ 9,10 cuando se trata de leche descremada. Esa brecha es cada vez mayor", remarcó Príncipe.
"En los últimos tiempos, el tambero sólo recibe el 18% del total de la cadena de valor, lo que representa una gran distorsión por los márgenes que quedan en manos de la industria y el comercio", indicó.