Los soldados son entrenados para matar. Es parte de su trabajo. Y su entrenamiento incluye disparar a la imagen de un "blanco enemigo". La fotógrafa alemana Herlinde Koelbi hizo un estudio detallado de estos blancos y conversó con varios soldados para saber cómo es esta imagen, qué significado tiene y cómo ha cambiado a través de los años.
En mi projecto "Blancos", visité 30 países para documentar cómo son las imágenes con las que los soldados hoy en día practican el tiro al blanco.
Pero, como decía un entrenador, no se trata sólo de aprender a disparar: "Ellos se supone que deben aprender a dar al blanco, no solo a disparar".
Otro señalaba: "Suena cruel, pero tienes que aprender a matar de forma automática, para poder funcionar".
¿Cómo se presenta al enemigo que los soldados deben matar? ¿Se trata de una imagen abstracta? ¿Tiene cara? ¿De qué tipo? Y ¿Ha cambiado la imagen de este enemigo a través de los años?
Sí, ha cambiado, según me explicó un soldado que me acompañó a un polígono en Estados Unidos: "Mi blanco era antes la figura de Iván, que tenía una estrella roja en su casco".
O sea, el enemigo era, en este contexto, la Unión Soviética.
La estrella roja ha desaparecido y han aparecido nuevos blancos, figuras con ropas orientales y piel oscura. ¿Un nuevo enemigo?
Pero ¿quién es este enemigo? El enemigo es siempre el otro.
"Nunca me he sentido culpable de matar a gente que merece morir. Para mí, merecen morir porque son los enemigos. Me entrenan para pensar de esa manera", me dijo un soldado estadounidense.