Gustavo Petro afronta graves denuncias por supuestos favores sexuales y drogas
El expresidente de Colombia Gustavo Petro es investigado tras las graves acusaciones de una exempleada que lo señala por presuntos favores sexuales y drogas.
Gustavo Petro afronta graves denuncias por supuestos favores sexuales y drogas
Un fuerte escándalo sacude el escenario político en Colombia. El expresidente Gustavo Petro quedó en el centro de una investigación judicial tras la denuncia pública de la excontratista Deicy Jiménez. La mujer lo acusó de entregar órdenes de servicio en dependencias públicas a cambio de favores sexuales y de solicitarle el traslado de drogas.
Investigación contra Gustavo Petro por corrupción y abuso
Las acusaciones, detalladas en una entrevista con la revista Semana, describen un presunto esquema donde mujeres habrían sido contratadas o recibido acuerdos con organismos estatales a cambio de satisfacer necesidades sexuales del exmandatario. Jiménez, de 26 años, afirmó que el político le habría solicitado en al menos una ocasión adquirir cocaína y transportarla a Bogotá. Las declaraciones han generado un revuelo político y judicial en el país.
En respuesta, el implicado ha negado rotundamente las imputaciones a través de su cuenta de X, calificándolas como parte de una operación política y cuestionando la validez de las pruebas presentadas. Aseguró que nunca utilizó contratos estatales para obtener favores personales y que las mujeres que trabajaron durante su gestión lo hicieron por mérito propio. La justicia, por su parte, ha iniciado investigaciones y ordenado inspecciones para recabar información relevante sobre los contratos en cuestión.
He pasado buena parte de mi vida enfrentando juicios y ataques por denunciar la violencia y la corrupción. Desde que la política se trasladó a las redes, esos ataques no cesan, y los juicios mediáticos llegan siempre antes que los de los tribunales.Este es uno más, y lo enfrentaré como los demás: ante los jueces y con la verdad.Nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme.Lo que hoy circula no lo ha examinado ningún perito ni lo ha valorado ningún juez. Nadie sabe todavía de cuándo es, de dónde viene ni qué muestra en realidad. Lo único cierto es que en él no hay corrupción: no hay un contrato, ni un pago, ni una decisión de gobierno. Quien busca justicia entrega sus pruebas a la Corte, no a los titulares.El magistrado ordenó reserva y yo la cumplo. No voy a responder en un video lo que debo responder en un expediente.Nadie debe sufrir daño por denunciar, ni por declarar, ni por defenderse. Pido a las autoridades que protejan a la testigo y a todas las personas que intervienen en este proceso.Y a quienes hoy reproducen imágenes de la supuesta intimidad de las personas para ganar una discusión política, creando cortinas de humo les pregunto si eso es periodismo o es otra cosa. La verdad no necesita linchamientos.¿Nos creen ingenuos? ¿Nos creen pendejos? Mientras las redes se ocupan de la supuesta vida íntima de las personas, el gobierno firmó la ley que rebaja las penas a los narcotraficantes. Beneficios para quienes llenaron de sangre a Colombia, más impuestos para los pobres y los trabajadores asalariados, y más privilegios para los más ricos.Ningún video va a ocultar eso, ni la intimidad de nadie va a detener la indignación popular. Esa ley no pasará el examen de la Constitución.He dado instrucciones a mi abogado para que acuda ante las autoridades con este nuevo ataque y para que mañana mismo quede radicada la demanda contra la ley de sometimiento o más bien, de alcahutamiento de narcos
Las declaraciones de Deicy Jiménez motivaron la apertura de pesquisas por parte de la Fiscalía y la Procuraduría de Colombia. Estos organismos buscan determinar si existieron irregularidades en la adjudicación de contratos públicos durante la gestión, así como posibles hechos de acoso y violencia de género. La Corte Suprema ordenó incluso una inspección judicial en la Secretaría General del Senado para obtener registros sobre los contratos que tuvo la denunciante.
Pruebas y testimonios que complican al exmandatario
Jiménez anunció que entregará su teléfono celular para ser sometido a peritajes, y difundió en sus redes sociales un video donde aparece junto al exdirigente, presentado como prueba de la relación. La mujer también expresó temor por su seguridad y la de su familia, exigiendo garantías a la justicia y responsabilizando al implicado si algo les llegara a suceder. Su abogado inicial renunció tras denunciar amenazas, lo que ha intensificado la preocupación por la protección de la denunciante y su entorno.
Las acusaciones han generado un fuerte impacto en la esfera política colombiana. Dirigentes opositores han solicitado investigar la participación de exfuncionarios vinculados, mientras que el entorno del exmandatario sostiene que el video difundido muestra una relación consensuada y no constituye una prueba de corrupción. La defensa insiste en que las imputaciones son parte de una operación política para dañar su imagen, comparando los ataques mediáticos con juicios anticipados y cuestionando la autenticidad de las pruebas difundidas.
La estrategia legal se centra en la falta de examen pericial del video y en la inexistencia de contratos o decisiones gubernamentales fraudulentas. Se asegura que las mujeres que colaboraron en su administración lo hicieron en base a sus capacidades y se desvincula la vida privada de cualquier acto de corrupción estatal. Paralelamente, se ha criticado al gobierno actual por supuestamente distraer la atención pública de otras decisiones, como la rebaja de penas a narcotraficantes.