El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, calificó hoy de "profundamente desafortunadas" las declaraciones del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien responsabilizó al ex presidente José María Aznar de la muerte de 1.200.000 iraquíes en 2003, en un hecho que produjo tensión en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
El mandatario venezolano pidió anoche que Aznar, presidente del gobierno español de 1996 a 2004, sea juzgado por la Corte Penal Internacional (CPI).
En declaraciones a la cadena de radio Onda Cero, Morenés afirmó que las consideraciones hechas por Maduro son muy "desafortunadas" porque el "respeto internacional es la base de cualquier tipo de sociedad civilizada".
Maduro propuso que sean juzgados en la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra todos los "imperialistas" que atacaron Libia, Irak y Siria y señaló, además de a Estados Unidos, al ex presidente del gobierno español, José María Aznar.
El presidente de Venezuela reiteró así lo dicho el pasado viernes, cuando acusó a Aznar de ser el responsable de la muerte de 1.200.000 iraquíes en 2003, al tiempo que apuntó que desde España no lo habían "desmentido", algo que sí ocurrió ahora.
Tras las declaraciones de la semana pasada, el ejecutivo español, a través del secretario de Estado para la Cooperación e Iberoamérica, Jesús Gracia, transmitió su malestar al encargado de negocios de Venezuela en Madrid, Julio García Jarpa, durante un breve encuentro en el Ministerio de Asuntos Exteriores.