No menos de 10 personas muertas, entre ellos un policía, cuatro civiles y cinco atacantes, además de siete personas con heridas de diversa gravedad, fue el saldo de un ataque suicida contra un cuartel de la fuerza en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán.
El ataque se produjo hacia las 11.30 hora local (04.00 de Argentina) contra el edificio policial principal del distrito de Maiwand y tres de los heridos son policías, informó a la agencia de noticias EFE el portavoz del gobernador provincial, Samim Khpalwak.
Uno de los atacantes detonó los explosivos que llevaba escondidos entre su ropa en la entrada de las instalaciones policiales, con el fin de facilitar el acceso a los otro cuatro, que murieron por disparos de las Fuerzas de Seguridad tras una hora de enfrentamientos, precisó Khpalwak.
Por su parte, un portavoz de los talibanes, Yosuf Ahmadi, reclamó la autoría del ataque y afirmó en Twitter que los insurgentes detonaron un coche con explosivos para facilitar la entrada de los atacantes al cuartel.
El ataque se produjo luego de que los yihadistas que operan tanto en Pakistán como en Afganistán recibieran un duro golpe este fin de semana con la muerte de dos altos mandos de Al Qaeda.
Paralelamente, en otro episodio, fueron abatidos 26 miembros del principal grupo talibán paquistaní, el TTP, además de la entrega por Estados Unidos a Islamabad de un alto mando de ese grupo islamista.