El ministro de Economía, Axel Kicillof, hizo hoy un balance de las primeras reuniones del G20 en Brisbane, Australia, y destacó la preocupación general reflejada en los discursos de los mandatarios por el lento crecimiento a nivel mundial.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, hizo hoy un balance de las primeras reuniones del G20 en Brisbane, Australia, y destacó la preocupación general reflejada en los discursos de los mandatarios por el lento crecimiento a nivel mundial.
Se hizo un análisis de la situación para darle impulso a una economía que se encuentra débil, que no crece, señaló Kicillof, que habló con la prensa acompañado del canciller argentino, Héctor Timerman.
"Un representante de la OCDE explicó que el comercio va a la mitad de la velocidad esperada y las inversiones, un 40 por ciento por debajo del nivel de antes de la crisis, y en Europa, un 80 por ciento por debajo", indicó Kicillof.
El ministro destacó que, aunque la preocupación es común, sigue habiendo dos visiones sobre cómo debe ser la salida de la crisis: una vinculada "a la oferta y a la consolidación fiscal, que en realidad es el eufemismo que le han puesto a la cuestión de ajustar las cuentas públicas, y otra más enfocada a incrementar la demanda agregada, una expansión que venga más desde el gasto e inversión en infraestructura. Esto es una tensión mundial que se refleja en el G20".
En su opinión, seis años después de la crisis que comenzó en 2008, lo que se ha visto es "la inefectividad de lo que se ha hecho hasta ahora. Se ha hecho un salvataje del sector financiero que ahora descubrimos que no está canalizándose a la inversión, sino que la inversión privada no reacciona".
"No sólo no se ha podido reactivar la economía, sino que está en franca desaceleración", analizó, y subrayó que en su discurso Argentina presentó tal como se preveía la propuesta de aprobar un nuevo marco para el tema de las deudas soberanas.
"Esta crisis empieza con un problema de deuda, sigue con la deuda y hasta hoy es un problema de deuda. Los países que más dificultades tienen para salir de la crisis son aquellos en los que la deuda tiene mayor peso sobre el PIB", explicó.
Por eso, dijo esperar un gran apoyo a la idea argentina de que se cree un instrumento legal internacional para tener un marco jurídico para resolver estas cuestiones. "No estar a merced de los sectores más especulativos, de los fondos buitres".
También el canciller Timerman destacó que "todos los países reconocen que hay un problema con la deuda soberana". "Puede haber diferentes visiones, pero es un tema del G20 y en el que debemos involucrarnos".
Así, señaló que espera encontrar "una respuesta a un problema que atañe hoy a la Argentina pero que ha sido sufrido por muchos países en África, Asia y América Latina".
Fuente: DPA

