Comenzó el esperado juicio a un policía en San Rafael
Se trata de un cabo de la policía de Mendoza Nelson González, por darle muerte de un disparo con su arma reglamentaria al joven Fabio Basualdo.
Marcelo Piaser
Uno de los juicios más esperados en los últimos años en San Rafael, comenzó este miércoles para determinar la responsabilidad penal de la que se acusa al cabo de la policía de Mendoza Nelson González, por darle muerte de un disparo con su arma reglamentaria al joven Fabio Basualdo.
El debate oral lo lleva adelante la Segunda Cámara del Crimen, integrada por los jueces Aroldo Gorri, Raúl Rodríguez y Jorge Yapur. Y en la causa, además del homicidio culposo que pesa sobre González, también se tramitará el juicio para establecer la responsabilidad de Diego Martínez, en este caso acusado de portación de arma de guerra sin autorización legal, desobediencia a la autoridad y amenazas agravadas.
Marcelo Piaser
El Tribunal compuesto por Aroldo Gorri, Raúl Rodríguez y Jorge Yapur.
El caso nace en la madrugada del domingo 7 de febrero de 2010, cuando Martínez y Basualdo volvieron a cumpleaños en el barrio Pueblo Diamante, San Rafael, armados y a los tiros, amenazando a los dueños de la propiedad tras haber sido expulsados de la fiesta.
La actuación del móvil 2056 en el que viajaban los policías González y Lucero Mendoza, derivó en una persecución a los jóvenes que huyeron primero en moto y luego, tras derrapar, a pie por entre las calles Coronel Campos y Reconquista de esa barriada.
Mientras Martínez se deshizo de un arma en su carrera antes de ser aprehendido por la policía, Basualdo no corrió mejor suerte, ya que al ser interceptado por el cabo González recibió de este un disparo en la nuca luego de resistirse a su aprehensión, según la hipótesis manejada en la instrucción de la causa basada sobre todo en el testimonio del policía.
González sostuvo que Basualdo estaba armado y que para reducirlo tuvo que tomarlo del cuello, pero al girar se le disparó el arma reglamentaria que llevaba empuñada y cargada desde el momento de salir del móvil.
Los familiares de Fabio Basualdo.
Los magistrados determinarán si González actuó en defensa propia o con falta de cuidado en el manejo de su arma, ya que la acusación del fiscal se basó en distintas reglamentaciones, como la Ley de Policía N° 6722, que autoriza el uso del arma reglamentaria cuando existiere riesgo de ser afectada la vida humana.
Por otro lado, la acusación del auto de elevación a juicio, recuerda que el Manual de la Policía que el agente de seguridad debe primero tratar de desarmar a un atacante o herirlo, evitando en lo posible darle muerte.
A su vez, el fiscal rescató la Resolución 153 J, de 1985 que marca como una de las precauciones para llevar adelante una aprehensión, no apoyar el arma en la persona, debiendo mantenerla alejada.
En este punto es sustancial el informe de Policía Científica que señaló que la lesión mortal fue provocada desde una distancia de disparo de proximidad absoluta, en la nuca de la víctima.
Si bien hay testimonios, como el de Cristian Hernández y Leonel Taboada que aseguraron ver que Basualdo tenía las manos levantadas cuando lo enfrentó González, y a la vez otros testigos, como Yanina Taboada y Lourdes Altamirano sostuvieron que luego del disparo, un policía que no pudieron identificar metió la mano en el bolsillo de abajo del pantalón sacó algo y lo tiró en la acequia y que seguidamente una de ellas vio que era un arma, el juicio servirá para establecer la veracidad de esas declaraciones porque, en algunos casos, tuvieron algunas inconsistencias durante la etapa instructoria de la causa.
Ante la trascendencia mediática que tuvo el caso, en San Rafael hay un fuerte debate acerca de si el hecho refleja otro caso de gatillo fácil, un homicidio culposo o la conjugación de responsabilidades entre el policía y los reos que se daban a la fuga armados.