Un almuerzo de fin de cosecha marcado por las acusaciones y cruces entre el Gobernador y productores
El presidente del Centro de Viñateros fue durísimo. Afirmó que "no dan más" y hasta cuestionó la inflación e inseguridad. Paco Pérez prometió colaboración, pero fue cuestionado en medio de su discurso. Luego, cargó contra la oposición.
No vengo aquí a esquivar el debate. Doy la cara y me comprometo. Muchos colegas de ustedes hubiesen preferido que yo no asistiera. Trabajo y trabajamos mucho con mi equipo, soltó el gobernador y en medio del silencio por la pausa en su relato, se escuchó un bueh , de un productor vitivinícola.
Fue la gota que rebalsó el vaso que ya había comenzado a llenarse con el discurso del Presidente del Centro de Viñateros del Este, Javier Palau, quien había afirmado que no daban más.
Pero Paco no se quedó atrás. Es así, seguramente como ustedes también. Bueh, agregó el gobernador, provocando el aplauso de algunos y las críticas de otros, que fueron calladas rápidamente por algunos presentes que pusieron paños fríos.
No fue una tarde fácil para el Gobernador. Su presencia en el almuerzo de Fiesta de Cosecha estuvo marcada por las acusaciones cruzadas de ambos lados.
Fue Palau quien inició el camino dando un duro discurso de la actualidad de la actividad. "La vitivinicultura está en venta. Avanza a la quiebra", afirmó, y luego hasta cuestionó la inflación e inseguridad.
"La inflación ha desgastado la competitividad, dejándonos fuera de todo mercado. La inflación la generan los gobiernos, no los productores o empresarios vitininícolas", agregó Palau.
Pero esto no fue todo. Luego, el presidente hasta hizo hincapié en la inseguridad. Arrancamos todas las mañanas, cuando salimos del trabajo, soñando que no nos asalten o nos maten en el camino. Así se inicia una verdadera carrera de obstáculos, tiró, en medio de aplausos de los productores.
Hemos llegado a esta situación a pesar de las advertencias de los últimos años. No podemos sortear un año más. No damos más, concluyó después.
Bajo este clima, Pérez se refirió luego ante unos 600 productores y si bien durante su discurso prometió ayudar a los trabajadores, algunos de estos eligieron cuestionarlo en medio de sus palabras.
No creo que sea tan así. Hay dificultades. Me parece que de esas dificultades se sale trabajando, juntos y de manera articulada. En ese devenir estamos trabajando todo el año. Así se sortean en un discurso de catarsis que mañana ya nadie se acuerda, cargó Pérez, en declaraciones a la prensa.
Su enojo era evidente. Y no lo ocultó. Aprovechó la ocasión y ante productores y empresarios, cargó contra la oposición por las críticas tras su viaje a Londres, y por el rechazo el endeudamiento.
No puede haber beneficios para el mendocino si no tiramos para el mismo lado, tiró, y luego finalizó: Algunos son demasiados egoístas y calculadores. Quieren que el sueño de Mendoza sea chiquito. Nosotros tenemos el ego controlado, estamos lejos del narcisismo. Pero ojalá algunos pudieran controlar su hipocresía.