Análisis

El comercio de alta frecuencia y la manipulación de Wall Street

Un libro denuncia la manipulación que se lleva a cabo a través de este polémico intercambio, que se realiza gracias al uso de las últimas tecnologías. El debate está abierto.

Por Sección Economía

Wall Street hierve estos días por un intenso debate sobre el llamado comercio de alta frecuencia (High Frecuency Trading o HFT), que ha irrumpido con fuerza en los mercados financieros. Un libro denuncia la manipulación que se lleva a cabo a través de este polémico intercambio, que se realiza gracias al uso de las últimas tecnologías.

   "Michael y Brad, deberían avergonzarse", disparó William O’Brien en vivo en un debate de la emisora económica CNBC. O'Brien es el jefe de la bolsa estadounidense BATS, un gigante en expansión que utiliza el HFT y que cada vez gana más terreno en Estados Unidos y en Europa. "Ustedes convencieron con falsedades a miles de personas y quizás asustaron a millones de inversores solamente para promocionar un determinado modelo de negocio".

   El blanco de los ataques eran el escritor Michael Lewis y el ex bróker Brad Katsuyama. Éste no se quedó atrás y respondió con la misma moneda: "Estoy convencido de que los mercados están manipulados. Y además creo que usted participa en esa manipulación".

   Los interlocutores, vestidos con elegantes trajes oscuros, debatían sobre el comercio de alta frecuencia, en el que las empresas financieras utilizan programas informáticos y las redes de datos más modernas para ser milésimas de segundo más rápidas que sus competidores y comprar una acción un par de centavos más barata o venderla un par de centavos más cara. Al multiplicarse las transacciones por millones, el dinero se acumula en sumas muy interesantes.

   El HFT es un tema de gran interés también para las autoridades de supervisión bursátil de la SEC, el FBI y la fiscalía de Nueva York. Los traders que usan la alta frecuencia desestabilizan los mercados, aseguran sus críticos. Y como ejemplo citan el "flash crash" del año 2010, cuando las cotizaciones de Wall Street se derrumbaron en minutos sin ningún motivo aparente. Los investigadores llegaron luego a la conclusión de que la causa fue un único error en un pedido de venta que generó una reacción en cadena, con los programas informáticos volviéndose locos.

   Esta semana fue lanzado el libro del autor de bestsellers Michael Lewis que saca conclusiones muy duras sobre el sector y fue el detonante del agrio debate en la CNBC. Lewis asegura en "Flash Boys" que los traders de alta frecuencia consiguen en las Bolsas informaciones sobre los pedidos de compra de otros inversores para poder quitarles frente a su propia nariz las acciones y revenderlas, a un precio más alto claro, a los compradores interesados en un primer momento. Lewis no duda en afirmar que eso es manipulación, y de la grande.

   "Estos 'insiders' son más rápidos que tú", declaró Lewis el domingo pasado en el famoso programa "60 Minutos" de la CBS. "Están en posición de ver tus pedidos y de maniobrar contra otros pedidos de tal forma que tú no lo entiendes. Pueden aventajarte".

   En su opinión, además los brókers de alta frecuencia están compinchados entre sí, para que los daños los sufran el resto, desde el pequeño inversor privado a los millonarios fondos de inversión.

   El principal testigo de cargo de Lewis es Brad Katsuyama, ex bróker del Royal Bank of Canada, que según declara, empezó a darse cuenta del asunto al ver que tenía que pagar más de lo habitual por las acciones. Investigó y descubrió la manipulación, afirma.

   Junto con otros brókers y especialistas en informática -los "Flash Boys"- fundó una nueva Bolsa, IEX, en la que hay las mismas oportunidades para todos los participantes del mercado, según promete, pues las transacciones ultrarrápidas son frenadas por topes electrónicos ("speed bumps").

   Su adversario William O’Brien cree que las acusaciones no son más que un intento por arruinar el negocio de las Bolsas tradicionales. "Su libro está lleno de imprecisiones", aseguró. Y añadió que las transacciones de alta frecuencia aumentan la liquidez de los mercados.

   Los "spreads" -la diferencia entre el precio de compra y de venta- han bajado, lo que beneficia a todos los inversores, alegó.

   O‘Brien atacó de forma dura varias veces a Katsuyama, que se mantuvo más bien reservado. Pese a ello, éste fue aplaudido por los brókers presentes, que seguían entusiasmados el debate. CNBC emite desde la propia Wall Street en directo. "Fue una pelea que paralizó el parqué en la Bolsa de Nueva York", señaló luego el canal.

   El presidente de BATS se defendió. Por supuesto que el mercado no es perfecto, subrayó O’Brien. Pero eso está muy lejos de la manipulación.

   Katsuyama parece haber dado en el clavo sin embargo con su nueva Bolsa, porque, según comentó la presentadora de CNBC, fue recibido en el parqué "casi como un héroe". Fuente: DPA.de

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