lunes 4 jul 2022
Distribución de la riqueza

La clase media pierde terreno en los Estados Unidos

Cinco años después de que terminase la depresión del 2007, no obstante, cada vez más gente llega a la conclusión de que ya no pertenece a esa clase.

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Por Sección Economía 3 de abril de 2014 - 07:21

La noción de pertenecer a la clase media siempre fue algo especial para el estadounidense. Genera una sensación de que la persona es autosuficiente, tiene un empleo estable, una casa agradable y se esfuerza por alcanzar una mayor prosperidad.

Cinco años después de que terminase la depresión del 2007, no obstante, cada vez más gente llega a la conclusión de que ya no pertenece a esa clase.

Hay profesionales que llenan las estanterías de los supermercados, jubilados en apuros por el aumento del costo de visa y gente que trabaja por horas y no puede conseguir un empleo fijo, a tiempo completo. Ya van varios años que se percibe este fenómeno, que ha hecho que el estadounidense comience a cambiar la impresión que tiene de sí mismo.

Una quinta parte de la gente que en el 2008 se describía como de clase media ya no lo hace, según un estudio hecho en enero por el Centro de Investigaciones Pew. Ese promedio bajó del 53% al 44%. Un 40% se describe ahora como de clase media-baja o baja, comparado con el 25% de febrero del 2008.

De acuerdo con la encuestadora Gallup, por otra parte, la cantidad de estadounidenses que se consideran de clase media o media-alta bajó ocho puntos entre el 2008 y el 2012, de un 63% a un 55%.

Y el Informe Social General más reciente del Centro Nacional de Investigaciones de Opinión indicó que la gran mayoría de los estadounidenses que se consideran de clase media u obrera, si bien se mantiene alto, en un 88%, es el porcentaje más bajo en los 40 años en que se ha realizado ese estudio. Cayó cuatro puntos desde que empezó la recesión en el 2007.

Las tendencias reflejan la creciente brecha entre los estadounidenses más ricos y el resto, la cual se viene registrando desde hace décadas pero se aceleró durante la recesión. La diferencia entre los ingresos del 5% más rico y un hogar promedio subió un 24% en 30 años, según la Oficina del Censo.

Al margen de que alguien se considera o no de clase media, no está claro cuáles son las condiciones para pertenecer a esa clase, pues no hay una definición aceptada por todos. En parte, es un estado mental. Los ingresos y el estilo de vida de una persona de clase media de Kansas pueden ser muy distintos a los de una de Connecticut. La gente con buenos ingresos a menudo se identifica como de clase media si vive en centros urbanos, donde la comida, la vivienda y el transporte son más caros.

De un modo u otro, las personas o las familias que sienten que ya no pertenecen a la clase media seguramente gastan menos y financian menos compras. Esto afecta la economía, que depende del gasto del consumidor.

"Su forma de pensar se ve reflejada en su forma de actuar", dijo Richard Morin, senior editor del Centro Pew.

La gente tarda en aceptar que ya no tiene la misma disponibilidad de medios de antes. Muchos se siguen sintiendo de clase media a pesar de que sus ingresos están por debajo del promedio. Los expertos dicen que el que haya más gente que piense que ya no pertenece a la clase media es un dato revelador.

La gente considera que ahora "es más difícil" lograr el sueño americano, indicó Mark Rank, profesor de sociología de la Universidad de Washington en San Luis.

Tres años atrás, Kristina Feldotte, de 47 años, y su esposo ganaban 80.000 dólares entre ambos. Ella se consideraba de clase media. La pareja y sus cuatro hijos se tomaban todos los años vacaciones en un lago cerca de su casa de Saginaw, Michigan.

Pero en agosto del 2012 Feldotte perdió su trabajo como profesora de educación especial. Desde entonces solo ha conseguido trabajos por horas en su campo. Su esposo sigue trabajando como vendedor de camiones, pero los ingresos de la pareja son hoy menos de la mitad que hace dos años, 36.000 dólares.

"Ahora estamos en la parte alta de la clase baja", dijo Feldotte.

La imagen que tienen los estadounidenses de sí mismos coincide con otros datos que refuerzan la noción de que la clase media se está achicando: El porcentaje de hogares con ingresos que representan al menos un 50% del ingreso promedio --una forma de definir la clase media-- cayó del 50% en 1970 al 42% en el 2010.

El estudio Pew no preguntó a los encuestados cuánto ganaban. Pero dice que su experiencia es que la gente que se describe como de clase media generalmente entra dentro de las definiciones de los economistas.

Un 8,4% de las personas que participaron en el estudio del Centro Nacional de Investigaciones de Opinión, realizado por última vez en el 2012, dijo que se identifican como de clase baja. Es el porcentaje más alto jamás registrado por ese estudio, superior al 5,4% del 2006. El Centro es una dependencia de la Universidad de Chicago.

¿Por qué tanta gente ya no se considera de clase media? Un elemento clave es que la recesión eliminó 8,7 millones de puestos de trabajo ocupados mayormente por personas de clase media.

Rob McGahen, de 30 años, no ha podido encontrar un trabajo en el que ganase tanto como cuando se desempeñaba como agente de compras de Boeing, puesto que dejó en el 2011 por temor a ser despedido en vista de que el gobierno redujo sus gastos militares.

Se compró un bar cerca de donde vivía en San Luis, pero el bar quebró y McGahen perdió también su vivienda. Él y su esposa se trasladaron a Pensacola, en la Florida, donde tampoco tuvo mucha suerte buscando trabajos en su campo.

Ahora trabaja en la sección de verduras de un supermercado. Su esposa genera el grueso de los ingresos de la familia trabajando como terapeuta del lenguaje. Los ingresos de la familia se redujeron a la mitad, de 110.000 dólares anuales a 55.000 y la pareja decidió no tener hijos por ahora.

"Es un retroceso, sin duda", expresó McGahen.

La vivienda propia es otro de los factores que usan los economistas para definir la clase media, lo mismo que la posibilidad de irse de vacaciones, de ayudar a los hijos con la Universidad y de ahorrar para cuando uno se jubile.

La combinación de salarios estancados con los crecientes costos de la universidad, la salud y la vivienda hacen que cada vez cueste más cubrir esos gastos. El ingreso promedio, ajustado a la inflación, no cambia desde 1996, de acuerdo con la Oficina del Censo. Pero el costo promedio de las matrículas universitarias subió un 174% en ese lapso.

Muchas personas de clase media, por otro lado, llevan la pesada carga de cuantiosos préstamos estudiantiles. McGahen, quien tiene una maestría, calcula que deberá pagar unos 600 dólares por mes a lo largo de una década para saldar esa deuda. Feldotte, quien tiene dos maestrías, revela que tiene "muchas, muchas deudas" que le impedirán ayudar a sus hijos en la universidad.

"No hay dinero para ellos", se lamentó.

Alguna gente siente que ha dejado de pertenecer a la clase media a pesar de que sus ingresos se mantienen estables como consecuencia del alza del costo de la vida.

Richard Timmerman, de 66 años, es un ex empleado postal de River Falls, Wisconsin, que se jubiló hace cinco años y recibe una pensión. Su esposa es gerenta de ventas de un hotel y no ha recibido aumentos en ese período.

Pero el costo de la vida ha subido inexorablemente.

"Mi posición en la estructura social bajó un poco", dijo Timmerman, quien hoy se considera de clase media-baja. Fuente: AP

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