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Balance financiero

La bolsa en 2013: los ganadores y perdedores en un año intenso

Los principales índices accionarios despiden el 2013 marcando nuevos récords históricos. Por su parte, la bolsa argentina se posiciona entre las mayores subas a nivel global.
Por Sección Economía

Con el año cerrado, el momento se presta para realizar un balance de lo acontecido y replantear la estrategia de inversiones de cara al 2014, destaca Leandro Fisanotti, analista del Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE) de la Fundación Libertad.

En lo que hace al panorama internacional para los mercados financieros, el año que se va estuvo claramente signado por la persistente intervención de la Reserva Federal de los Estados Unidos a través de inyecciones de liquidez destinadas a la compra de bonos de tesorería y títulos hipotecarios. La tercera ronda de “relajamiento cuantitativo” mantuvo en vilo a los operadores a la espera de novedades respecto del momento en que sería discontinuada.

Una consistente mejora en indicadores de la macroeconomía estadounidense (en particular del nivel de empleo) dio pie a que el proceso de retiro de las ayudas y recompra de bonos se inicie este diciembre. Lejos de ser el catalizador de una caída sistémica, como algunos inversores esperaban, la medida fue interpretada en forma favorable por los mercados dada la gradualidad con la que se implementó. De esta forma, los principales índices accionarios despiden el 2013 marcando nuevos récords históricos, y sin miras de corregir en lo inmediato. El índice Standard & Poor’s 500, despide el año con una suba acumulada del 29%, dejando motivos suficientes a los inversores para brindar.

Más allá de lo que deja Wall Street, los mercados europeos también dieron alegrías. De la mano de una incipiente recuperación de las economías del bloque continental europeo tras la crisis, los índices bursátiles del Viejo Continente se aprontan a ponerle broche al 2013 con subas que promedian el 25%. El Dax alemán encabeza la lista con una mejoría por encima del 30% medido en dólares.

A diferencia de las bolsas estadounidenses y europeas, los mercados latinoamericanos vivieron una realidad diferente, con marcadas asimetrías en la evolución que presentaron sus activos de renta variable. Una combinación de pobres resultados empresariales,  junto a un mayor deterioro fiscal y depreciación de la moneda llevaron a que la bolsa brasilera recuerde el 2013 como un año marcadamente negativo.  Medido en moneda dura, el Bovespa se apronta a finalizar el año en curso con una caída del 26%. La bolsa chilena anotó un retroceso del 21%, también medido en dólares, y el mercado mexicano un moderado 3%.  

Por su parte, la bolsa argentina se posiciona entre las mayores subas a nivel global. El índice Merval se ubica, a una rueda de terminar el año bursátil, por sobre los 5.400 puntos. Esto representa un 89% más que el nivel que ostentaba al iniciar enero. No obstante, si la comparación se lleva a dólares, la mejora se diluye hasta el 43% en función de la devaluación oficial – 32% - y 29% si se considera el curso del “dólar blue”. Lejos de ser un mal año para los inversores argentinos, las cotizantes domésticas presentaron un comportamiento en línea con las principales plazas mundiales.

Entre los papeles más destacados, la referencia obligada es la formidable suba que presentaron las acciones de Edenor. La cotización de la mayor distribuidora de energía eléctrica del país ganó un 249% en el año (164% si se considera la evolución de la acción según su cotización en New York). Edenor brilló ante las expectativas de que finalmente se dé una postergada recomposición tarifaria para el sector, aunque el calor de diciembre jugó una mala pasada: los cortes de luz llevaron a que se ponga en duda el futuro de la compañía y aparece un manto de incertidumbre para el futuro de este papel.

Otra suba destacada del año fue Solvay Indupa, que acumuló una revalorización superior al 300% en 2013. Sin embargo, esta es una historia que por el momento no tiene un final feliz para sus inversores. La cotización de Indupa vivió un meteórico rally alcista a medida que cobraba fuerza el rumor de que sería adquirida por la firma brasilera Braskem. Sin embargo, la oferta que finalmente realizó la carioca por las acciones en poder de los minoritarios estuvo muy por debajo del valor negociado en el mercado. Esta novela – de final abierto – deberá resolverse de acuerdo a la interpretación de la CNV y constituye el primer gran desafío para la remozada ley de mercado de capitales, al menos en lo que respecta a la supervisión de las emisoras en pos del interés de los pequeños inversores.

El sector energético e hidrocarburífero también se mostró como uno de los de mayor dinamismo en los últimos doce meses. Las acciones de YPF y Transportadora de Gas del Norte estuvieron también entre las favoritas de los inversores, con subas de hasta 190%, medidas en pesos.

De las acciones más negociadas en el recinto porteño, solamente los papeles de Petrobras Brasil dejan atrás un año negativo, nuevamente considerando solo las cotizaciones en pesos, sin ajustarlas por evolución del tipo de cambio. La petrolera carioca cedió un 4,5% en el año (29% en New York).
 
Más allá de la evolución de las acciones cotizantes, el mes de diciembre deja uno de los más esperados regresos en el mercado argentino. Se trata de la vuelta de la operatoria de “contado con liqui doméstico” o “dólar MEP”.

Esta operatoria, que consiste en la compra de un bono mediante el pago de pesos para luego venderlo cobrando en dólares, fue el camino por excelencia para que inversores y ahorristas se hagan de los billetes verdes en los días del cepo. No obstante, estas operaciones habían sido tácitamente prohibidas por el gobierno.
El regreso del “dólar MEP” agrega un atractivo a las inversiones en bonos denominados en moneda extranjera para los ahorristas que buscan protegerse de la devaluación, con la alternativa de pasarse a dólares billete en el momento que lo deseen.

De cara a 2014, los pronósticos hacen esperar un año bastante distinto al que despedimos en lo que refiere a inversiones. Una aceleración en la devaluación oficial, acompañada de una mayor inflación que poco a poco hace mella en la actividad económica a nivel general invitan a replantear las carteras de inversión de una forma más defensiva. En este aspecto ganan brillo los títulos en dólares – especialmente ante lo mencionado párrafo arriba – y las acciones de empresas que no están sujetas al riesgo Argentina en forma exclusiva (tal es el caso de Tenaris, Telefónica y los Cedears cotizantes en la bolsa porteña).

Hablando estrictamente en lo que a renta fija se refiere, las perspectivas de un incremento en las tasas de interés a nivel global invitan a optar por los bonos del tramo más corto de la curva. Siempre refiriéndonos a los emitidos en dólares. Para los títulos de deuda en pesos, cualquier acercamiento de la Argentina a los mercados de deuda implicará la revisión de las estadísticas oficiales, por lo que habrá que seguir de cerca el comportamiento de los bonos en pesos ajustables por CER.

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