Las tortugas de orejas rojas son una de las especies más elegidas como mascotas. Originarias de Norteamérica, viven en ríos y lagunas de aguas tranquilas y templadas. Como reptiles semiacuáticos, requieren agua y una superficie seca para regular su temperatura. En Argentina, su tenencia es legal, pero deben adquirirse en tiendas autorizadas para evitar el tráfico ilegal.
Mascota: los cuidados esenciales para tu tortuga de orejas rojas, según expertos
Estas tortugas pueden vivir hasta 100 años, pero solo si reciben los cuidados adecuados. Descubrí todo lo que necesita tu mascota.
Lo que debés saber antes de tener una tortuga de orejas rojas
Antes de adoptar una de estas tortugas, es fundamental considerar su procedencia. Las que provienen de criaderos son la mejor opción, ya que están en mejor estado de salud y no han sido expuestas a condiciones adversas. En cambio, las que han sido capturadas en la naturaleza pueden estar desnutridas y portar enfermedades que pueden afectar tanto a la mascota como a las personas.
Un chequeo veterinario es clave al momento de adquirirla. Llevar una muestra de materia fecal a un veterinario especializado en reptiles permitirá detectar posibles infecciones y recibir recomendaciones sobre su cuidado específico.
El ambiente ideal para tu tortuga
Para que tu tortuga esté sana, es esencial proporcionarle un hábitat adecuado. Este debe incluir:
- Un tanque con agua y una zona seca calefaccionada.
- Temperatura controlada entre 24 y 30°C.
- Un filtro para mantener el agua limpia.
- Una rampa o superficie para que pueda salir del agua.
- Un sistema de iluminación con radiación UVB/UVA.
Alimentación equilibrada para una vida larga
Las tortugas de orejas rojas tienen una dieta variada. Lo recomendable es:
- Hasta un 25% de alimento comercial para tortugas o peces.
- Hasta un 25% de proteína animal (peces, lombrices, babosas o carne magra ocasionalmente).
- Al menos un 50% de vegetales frescos (zanahoria, hojas verdes, plantas acuáticas comestibles).
Las tortugas jóvenes deben comer a diario, mientras que las adultas pueden alimentarse cada dos o tres días. Es importante complementar la dieta de estos reptiles con suplementos de calcio y vitaminas.
Mantenimiento y prevención de enfermedades
El agua debe cambiarse regularmente. Si usás un filtro, bastará con reemplazar entre un cuarto y la mitad del agua semanalmente y realizar una limpieza completa al mes. Sin filtro, el agua debe cambiarse por completo cada semana.
Si la temperatura del ambiente es baja, tu tortuga podría dejar de alimentarse. Controlá la temperatura con termómetros y aseguráte de que tenga calor suficiente. También podés sacarla al sol en días cálidos, siempre garantizando zonas de sombra para que pueda regular su temperatura.
Las tortugas de orejas rojas pueden vivir hasta 100 años si reciben los cuidados adecuados. Adoptar una es un compromiso a largo plazo. Brindále un entorno seguro, una dieta equilibrada y atención veterinaria para disfrutar de su compañía durante décadas.