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Visión felina revelada

Mascota: el sorprendente color que ven los gatos según la ciencia (y por qué no ven el rojo)

Una investigación reveló cómo es la percepción visual del gato, una mascota que ve el mundo de forma distinta. Qué colores distinguen y cuáles no.

Por Analía Martín

La visión de tu mascota puede ser muy diferente a la tuya. En el caso de los gatos, sus ojos están adaptados para detectar movimientos más que colores, lo cual responde a su naturaleza cazadora y nocturna. La ciencia ya explicó qué pueden ver (y qué no).

¿Qué colores distingue un gato?

Según estudios científicos, los gatos no pueden ver los colores rojo ni verde. Su espectro visual se limita a tonos azules, grises y algunos amarillos. Esto se debe a que, a diferencia de los humanos, los mininos sólo cuentan con dos tipos de conos en la retina.

Su percepción es más limitada, pero mucho más funcional para la caza y la supervivencia. De hecho, esta visión les permite adaptarse mejor a situaciones de poca luz, donde el color pasa a segundo plano y la detección de movimientos se vuelve fundamental.

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Mascota: el sorprendente color que ven los gatos según la ciencia (y por qué no ven el rojo)

Una mascota con superpoderes nocturnos

Además de su estructura ocular, los gatos poseen una capa reflectante detrás de la retina llamada tapetum lucidum, que multiplica la luz disponible hasta en un 40%. Gracias a esta característica, pueden ver con claridad en condiciones de penumbra.

Esta capacidad tiene un costo: cuando hay demasiada luz, su visión se vuelve borrosa, lo cual explica por qué prefieren moverse al amanecer o al anochecer. En ese momento, sus ojos funcionan a pleno rendimiento, detectando cualquier movimiento sutil.

Más allá de la vista: cómo complementan sus sentidos

Para compensar su limitada percepción del color, los gatos se valen de otros sentidos. Por ejemplo:

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Mascota: el sorprendente color que ven los gatos según la ciencia (y por qué no ven el rojo)

Cada sentido cumple una función clave, lo que convierte al gato en un verdadero especialista del entorno. Su capacidad para cazar, esquivar o acechar no depende de ver todos los colores, sino de percibir detalles que a nosotros se nos escapan.

Para ellos, lo importante no es el color, sino el movimiento, la luz y los sonidos. Así entienden su entorno, y por eso reaccionan tan rápido ante estímulos que a veces ni notamos./Infobae.

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