ver más
°
Maridaje

Claves del maridaje: cómo las especias cambian el sabor de un mismo vino

El maridaje molecular revela cómo el orégano, el romero y el pimentón modifican la acidez, la fruta y los taninos de un mismo vino.

Por Sitio Andino Lifestyle

El arte del maridaje demuestra que las especias de nuestras comidas cambian el sabor del vino a través de interacciones químicas que modifican la percepción de la fruta, la acidez y los taninos. Según los compuestos aromáticos que predominen, un mismo varietal pasa de sentirse fresco a percibirse amargo o excesivamente alcohólico en boca.

¿Cómo interactúan el orégano, el romero y el vino?

Cada uno de estos condimentos posee componentes químicos particulares que reaccionan de forma directa al entrar en contacto con los componentes del vino:

orégano, romero y pimentón, condimentos

El maridaje y los condimentos esconde un mundo maravilloso

El veredicto del maridaje: un camaleón en la copa

Para entender la magnitud de este fenómeno, basta con analizar cómo muta un mismo varietal (como un Syrah) según el condimento de la receta. Al combinarlo con orégano, el líquido se sentirá más terroso y serio en el paladar; si se incorpora romero, la experiencia virará hacia un perfil mucho más fresco, herbal y mentolado; finalmente, ante la presencia del pimentón, ganará una sensación de mayor robustez, calidez y dulzor frutal.

Para lograr un maridaje armónico, los especialistas sugieren buscar cepas que compartan descriptores naturales con las especias. Los varietales como el Cabernet Franc o el Carmenere se potencian de manera excelente con el orégano, ya que comparten notas herbales. Por su parte, el Syrah o un Tempranillo con crianza en madera se acoplan de forma ideal a las notas de pimienta del romero, mientras que un Malbec frutado o una Garnacha de baja astringencia absorben a la perfección el pimentón sin secar la boca.

copa de vino y viñedos

El maridaje del vino es una ciencia y un arte

Aprender a jugar con las especias abre un abanico infinito de posibilidades para redescubrir nuestras etiquetas predilectas sin necesidad de cambiar de botella. La próxima vez que descorches un vino, recordá que el verdadero director de orquesta de los sabores no está solo en el viñedo, sino también en los frascos de condimentos que guardás en la cocina.

Te Puede Interesar