Jardinería: las plantas venenosas que podrías tener en el jardín sin saberlo
Algunas plantas ornamentales pueden ser venenosas y poner en riesgo la salud. Conocé cuáles son y cómo manejarlas con seguridad.
Jardinería: las plantas venenosas que podrías tener en el jardín sin saberlo
La jardinería es una actividad que nos conecta con la naturaleza y nos permite crear espacios verdes llenos de vida y color. Sin embargo, en nuestra búsqueda por las plantas más vistosas, muchas veces desconocemos que algunas de las especies que elegimos pueden ser peligrosas. Es fundamental estar informados sobre estas especies, especialmente si hay niños o mascotas en casa.
Esto se debe a que algunas especies vegetales están compuestas de sustancias venenosas, lo cual es un mecanismo evolutivo muy antiguo para evitar ser comidas y sobrevivir en sus hábitats naturales. Es por eso que, tanto en casa como al aire libre, debemos identificarlas y conocerlas para cuidarnos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.
Jardinería: las plantas venenosas que podrías tener en el jardín sin saberlo
Las plantas venenosas más comunes
Adelfa (Nerium oleander). La adelfa es una planta muy popular por sus flores hermosas y su capacidad de resistir condiciones adversas. Sin embargo, es una de las plantas más venenosas. Todas las partes de la adelfa contienen toxinas que pueden causar síntomas graves como náuseas, vómitos, diarrea y, en casos severos, problemas cardíacos. Es importante manipularla con guantes y asegurarse de que los niños y las mascotas no tengan acceso a ella.
Hortensia (Hydrangea macrophylla). Las hortensias son valoradas por sus grandes y coloridas flores, pero también contienen sustancias tóxicas llamadas glucósidos cianogénicos. La ingesta de partes de esta planta puede provocar desde malestar estomacal hasta síntomas más serios como dificultad para respirar y convulsiones. Al podarlas o trasplantarlas, utilizá guantes y lavate bien las manos después.
Hiedra inglesa (Hedera helix). Muy utilizada como planta trepadora y ornamental, la hiedra inglesa tiene hojas y bayas que son tóxicas. El contacto con la piel puede causar dermatitis y su ingestión provoca malestares gastrointestinales. Es recomendable usar guantes al manipularla y podarla regularmente para evitar que crezca de forma descontrolada.
Azalea (Rhododendron spp.). Las azaleas son muy apreciadas por sus vistosas flores, pero contienen toxinas que pueden afectar el sistema nervioso y el corazón. La ingesta puede causar dolor abdominal, debilidad muscular y problemas cardiovasculares. Siempre usá guantes al trabajar con estas plantas y evitá que los animales domésticos las mastiquen.
Para mantener un jardín seguro, es importante investigar sobre las plantas antes de incorporarlas a tu espacio verde. Siempre utilizá guantes y lavate bien las manos después de trabajar con plantas potencialmente venenosas. Mantené las plantas tóxicas fuera del alcance de niños y mascotas y considerá la posibilidad de señalizar aquellas que puedan representar un riesgo. Recordá que un jardín bonito también debe ser un lugar seguro para todos./Ladera sur.