Minería: un récord que supera ampliamente el máximo de 2011
Para dimensionar el salto exportador hay que remontarse a 2011, cuando Argentina atravesaba el anterior ciclo de altos precios internacionales de los metales.
En aquel momento, las exportaciones mineras durante el primer semestre habían rondado los US$2.260 millones. Es decir que el registro alcanzado en 2026 más que duplica aquel máximo histórico.
Informe de CAEM y la Bolsa de Comercio de Rosario: "Récord exportador y máximos históricos de inversión: la minería argentina consolida su nuevo ciclo"
La comparación de largo plazo también refleja el cambio de escala: frente a los valores registrados hace dos décadas, las ventas externas de la minería argentina se multiplicaron por más de ocho.
Entre 2012 y 2021, en cambio, las exportaciones mineras correspondientes a los primeros seis meses del año permanecieron dentro de una franja relativamente estable, sin recuperar los máximos alcanzados a comienzos de la década pasada.
Ese techo comenzó a romperse en 2025 y terminó de quedar atrás durante este año.
Oro, litio y plata: qué explica el salto de las exportaciones
El crecimiento no responde exclusivamente a una mayor producción. El informe muestra que detrás del récord conviven situaciones diferentes según el mineral.
El oro continúa siendo el principal producto de exportación de la minería argentina, con aproximadamente el 61% del total vendido al exterior durante el primer semestre.
Sin embargo, tanto para el oro como para la plata se proyecta una menor producción durante 2026 y un incremento de los costos. En estos dos casos, buena parte del crecimiento del valor exportado está relacionado con los elevados precios internacionales.
El escenario es diferente para el litio, que protagoniza uno de los cambios estructurales más importantes del sector.
Durante el primer semestre de 2026 se consolidó como el segundo mineral más importante dentro de las exportaciones argentinas, posición que ocupa por encima de la plata desde 2023.
Actualmente representa cerca de una cuarta parte de las exportaciones mineras, cuando hace una década explicaba menos del 5% y hace veinte años no llegaba al 3%.
En este caso, además del escenario internacional, existe una expansión productiva concreta. De acuerdo con los relevamientos de la Secretaría de Minería citados en el estudio, las cantidades exportadas por el complejo litio aumentaron más de 68% interanual, principalmente por la puesta en marcha de nuevos emprendimientos y la ampliación de operaciones existentes.
La inversión extranjera en minería también alcanzó un récord
El otro dato relevante aparece por el lado de las inversiones.
Según información del Banco Central analizada por CAEM y la BCR, el stock de Inversión Extranjera Directa (IED) en la minería alcanzó los US$24.849 millones en marzo de 2026, el nivel más alto de la serie.
Tres meses antes había sido de US$22.049 millones.
El stock de Inversión Extranjera Directa del sector también alcanzó un máximo histórico
El stock de IED representa el valor acumulado de la inversión que las empresas extranjeras mantienen efectivamente colocada en el sector. Incluye aportes de capital de las casas matrices, utilidades reinvertidas y financiamiento recibido por las filiales locales de sus propios grupos empresarios.
Buena parte de esos recursos está asociada a activos de largo plazo característicos de la actividad, como minas, plantas industriales, maquinaria, infraestructura y campamentos.
La evolución de los últimos años permite dimensionar el crecimiento: en marzo de 2024 el stock era de US$12.402 millones, por lo que prácticamente se duplicó en apenas dos años.
En septiembre de 2019 alcanzaba los US$8.361 millones y, a comienzos de 2017, rondaba los US$6.000 millones.
Casi US$2.800 millones ingresaron en apenas tres meses
Además del stock acumulado, el informe analiza el flujo efectivo de nuevas inversiones.
Durante el primer trimestre de 2026 ingresaron US$2.799 millones netos de Inversión Extranjera Directa vinculada con la minería.
También se trata de un récord: es el mayor flujo trimestral desde que comenzó la serie del Banco Central y supera en 36% al máximo anterior, registrado en el segundo trimestre de 2024, cuando habían ingresado US$2.055 millones.
El contraste con años anteriores es significativo. Entre 2017 y 2021, los ingresos trimestrales rara vez superaban los US$500 millones e incluso hubo períodos con flujos negativos.
Desde 2024, en cambio, la mayoría de los trimestres registró ingresos superiores a los US$1.000 millones.
El cobre aparece en el horizonte de la minería argentina
La coincidencia entre los récords de exportaciones e inversiones refleja, según el análisis de CAEM y la Bolsa de Comercio de Rosario, dos momentos diferentes de un mismo proceso.
La minería requiere períodos prolongados de desarrollo. Desde que una compañía decide realizar una inversión hasta que un proyecto comienza a producir y exportar pueden pasar varios años.
Por ese motivo, las exportaciones récord de 2026 reflejan en buena medida la maduración de inversiones realizadas anteriormente, junto con el fuerte crecimiento productivo del litio y el contexto favorable de precios para los metales preciosos.
Al mismo tiempo, el récord actual de inversiones representa capital destinado a sostener y ampliar la producción durante los próximos años, con especial énfasis en el litio y el cobre.
Este último mineral adquiere particular relevancia para provincias con proyectos cupríferos en distintas etapas de desarrollo, entre ellas Mendoza, que busca incorporarse al mapa nacional de producción de cobre durante los próximos años.
La minería ya explica casi el 10% de las exportaciones argentinas
El crecimiento también modificó el peso relativo del sector dentro de la economía nacional. Durante los primeros seis meses de 2026, la minería explicó casi el 10% de todas las exportaciones argentinas, alcanzando un récord histórico de participación.
La combinación de exportaciones en máximos, expansión del litio y un volumen de inversión extranjera que prácticamente se duplicó en dos años configura así un nuevo escenario para la actividad.
El desafío será que los capitales que actualmente ingresan al país se transformen, con los tiempos propios de la industria, en nuevas minas, mayor producción, empleo, proveedores y exportaciones, especialmente a medida que avancen los grandes proyectos de cobre que hoy integran la cartera minera argentina.