Pedro Juan Plaza tiene 83 años y es productor de Villa Seca, en Tunuyán. En ese distrito posee 16 hectáreas de durazno y estima que perdió aproximadamente la mitad de su producción como consecuencia de las heladas tardías.
El productor de Tunuyán aseguró que no pudo realizar defensa activa por falta de recursos. Su situación refleja la realidad de numerosos pequeños y medianos productores del Valle de Uco.
Pedro Juan Plaza tiene 83 años y es productor de Villa Seca, en Tunuyán. En ese distrito posee 16 hectáreas de durazno y estima que perdió aproximadamente la mitad de su producción como consecuencia de las heladas tardías.
Según explicó, no pudo realizar una defensa activa de sus cultivos debido a que no cuenta con los recursos económicos necesarios para implementar este tipo de medidas.
El caso de Pedro refleja una de las principales dificultades que atraviesan numerosos productores del Valle de Uco, especialmente aquellos de pequeña y mediana escala.
Las bajas temperaturas y las heladas tardías provocaron daños importantes en distintos cultivos, mientras que la posibilidad de aplicar sistemas de defensa activa depende, en muchos casos, de la capacidad económica de cada productor. En el caso de Plaza, las pérdidas habrían alcanzado cerca del 50% de las 16 hectáreas de durazno que trabaja en Villa Seca.
A sus 83 años, Pedro continúa ligado a la producción y decidió visibilizar la situación que atraviesa tras el impacto de las heladas. Su testimonio expone además una problemática que alcanza a numerosos pequeños y medianos productores del Valle de Uco, quienes deben afrontar elevados costos para proteger sus cultivos frente a fenómenos climáticos que pueden comprometer gran parte de una temporada en pocas horas.
La situación vuelve a poner en debate las herramientas disponibles para acompañar al sector productivo frente a contingencias climáticas y las dificultades que enfrentan quienes no cuentan con recursos suficientes para realizar una defensa activa.

