El Gobierno anunció el martes la aprobación del proyecto Tres Quebradas, la iniciativa de litio que la firma Liex S.A., de capitales chinos, desarrolla en Fiambalá, Catamarca. Con esa incorporación, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya reúne 21 proyectos, por 46.700 millones de dólares, que el Ejecutivo estima capaces de generar más de 90.000 empleos directos e indirectos. Mientras el RIGI original sigue sumando adhesiones, en Diputados avanza una versión más ambiciosa del esquema, pensada para industrias que todavía no existen en el país.
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RIGI: el Gobierno aprobó Tres Quebradas y ya suma 21 proyectos por US$46.700 millones
El Gobierno aprobó el proyecto de litio Tres Quebradas y el RIGI ya reúne 21 inversiones por US$ 46.700 millones, mientras avanza el debate del Súper RIGI.
Inversiones concentradas en recursos estratégicos
Detrás de las cifras oficiales aparece un mapa de inversiones que se extiende sobre diez provincias y se concentra en los sectores que el Gobierno considera estratégicos: minería, petróleo y gas, energías renovables, infraestructura y siderurgia. De los 21 proyectos, 17 ya fueron oficializados en el Boletín Oficial. Los dos restantes (Vicuña, en San Juan, y Rincón de Aranda, en Neuquén) tienen su resolución pendiente de publicación, aunque la aprobación ya fue confirmada.
Río Negro concentra, por lejos, las iniciativas de mayor magnitud: sus tres proyectos suman 19.356 millones de dólares y prometen 6.433 puestos de trabajo, entre ellos el Oleoducto Sur de Vaca Muerta y una planta de licuefacción de gas natural que por sí sola representa 15.156 millones. San Juan la sigue de cerca, con cuatro proyectos por 13.473 millones, encabezados por Vicuña, con 9.700 millones, que proyectan más de 36.000 empleos. Salta suma 3.508 millones entre el proyecto de litio Rincón y la iniciativa Diablillos, y Catamarca, tras sumar Tres Quebradas, reúne cuatro proyectos por 1.587 millones.
El resto del mapa se completa con Jujuy, donde se amplía el litio de Cauchari-Olaroz. Mendoza, con el Parque Solar El Quemado y el desarrollo cuprífero PSJ Cobre Mendocino, por 1.102 millones. Neuquén, con el gasoducto San Matías y Rincón de Aranda. Y, con montos más acotados, La Pampa, Buenos Aires y Santa Fe, donde destaca la Terminal Multipropósito Timbúes.
Una cartera de proyectos que todavía espera
El Gobierno analiza otras 25 iniciativas, por 110.883 millones de dólares, que podrían sumar 145.615 empleos si reciben luz verde. La mayoría corresponde a petróleo y gas (doce proyectos) y a minería, con diez, entre los que sobresalen los desarrollos cupríferos de Glencore, El Pachón y Agua Rica, y la iniciativa Bajo del Choique (La Invernada), de Pluspetrol, cercana a los 12.240 millones.
Mientras tanto, avanza el proceso legislativo del Súper RIGI, que ya aprobó Diputados, busca profundizar el esquema y orientarlo hacia la industrialización de los recursos naturales, según planteó ante los legisladores el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González.
Más exigente, pero también más generoso
La diferencia central entre ambos regímenes está en la escala. Si el RIGI vigente admite inversiones a partir de 200 millones de dólares, el Súper RIGI eleva ese piso a 1.000 millones por proyecto, lo que en la práctica reserva el beneficio a compañías de gran envergadura. A cambio, mejora las condiciones: la alícuota de Ganancias baja del 25% al 15%, la retención sobre dividendos se reduce al 3,5% en cuatro años (contra los siete que exige hoy el régimen) y se crea una alícuota única del 10% para las contribuciones patronales de las nuevas relaciones laborales, algo que el esquema vigente no contempla.
También se acelera el acceso a las divisas de exportación y se elimina desde el inicio el pago de derechos de exportación, beneficio que hoy recién rige a partir del tercer año. Las provincias que adhieran, por su parte, no podrán cobrar más del 0,50% de Ingresos Brutos a los proyectos alcanzados.
El nuevo esquema apunta, según el Gobierno, a sectores sin desarrollo local: hidrógeno verde, semiconductores, centros de datos, procesamiento de minerales críticos y vehículos eléctricos. La apuesta oficial es que el país deje de exportar únicamente materia prima y logre captar, aunque sea parcialmente, las etapas industriales de mayor valor agregado.
El nudo de los proveedores locales
El punto más discutido en el debate legislativo fue, otra vez, la participación de la industria nacional. Mientras el RIGI actual fija que el 20% de la inversión total se destine a proveedores locales, el Súper RIGI cambia el enfoque: en lugar de un piso obligatorio, ofrece incentivos directos a esas empresas, que podrían acceder a beneficios similares a los de los proyectos principales, como la importación de insumos sin aranceles. Para destrabar el apoyo de bloques aliados, el oficialismo sumó, además, la exigencia de un plan de desarrollo de proveedores y un informe técnico sobre sustentabilidad ambiental, ausentes en el texto original.
Con o sin Súper RIGI, el ritmo de aprobaciones no se detuvo. La incorporación de Tres Quebradas, con capitales chinos en pleno corazón cordillerano catamarqueño, confirma que minería y energía siguen siendo, por ahora, el sector que más rápido responde al nuevo esquema de incentivos.