Chile y Argentina formalizaron la reactivación del Tratado de Integración y Complementación Minera, el acuerdo bilateral vigente desde el año 2000 que regula el desarrollo de proyectos ubicados en la frontera común. La reanudación de las sesiones de la Comisión Administradora, encabezada por el subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González, y el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, tuvo lugar en Buenos Aires y constituyó la primera reunión del mecanismo durante la actual administración chilena.
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Reactivan el acuerdo minero entre Argentina y Chile con foco en infraestructura e inversiones
Argentina y Chile reactivaron el Tratado de Integración y Complementación Minera para impulsar proyectos por más de 20.700 millones de dólares.
El tratado, firmado el 29 de diciembre de 1997 en San Juan y Antofagasta, había permanecido con escasa actividad en los últimos años. El crecimiento de nuevos distritos cupríferos sobre ambos lados de la cordillera modificó el escenario original bajo el cual fue diseñado, lo que llevó a los dos países a retomar en mayo las conversaciones para su relanzamiento.
De acuerdo con las autoridades chilenas, los principales proyectos presentados hasta el momento superan los 20.700 millones de dólares en inversión estimada y podrían iniciar operaciones relevantes hacia 2030, con una producción potencial superior a las 540 mil toneladas de cobre anuales. Entre las iniciativas con potencial para operar bajo este marco se encuentran Distrito Vicuña (que reúne los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, de Lundin Mining y BHP), Los Azules, El Pachón, Los Helados y Lunahuasi, además de otros proyectos en etapa de exploración.
Minería: Infraestructura y logística compartidas
El mecanismo permite que las compañías mineras soliciten protocolos específicos para proyectos de exploración o explotación en las áreas fronterizas, definiendo condiciones operativas especiales para el tránsito de personas, equipos, insumos y productos dentro de la zona de influencia autorizada. Su aplicación práctica se realiza mediante los denominados Protocolos Adicionales Específicos, que establecen las condiciones particulares para cada emprendimiento.
El foco planteado por Chile busca ampliar el alcance del acuerdo más allá de la tramitación de proyectos binacionales. La idea es utilizar la expansión minera fronteriza como plataforma para desarrollar infraestructura compartida, de modo que iniciativas ubicadas en un país puedan utilizar instalaciones de procesamiento, caminos o puertos del otro. Minera Vicuña, uno de los desarrollos cupríferos más relevantes a escala mundial, contará precisamente con territorio chileno como plataforma logística, pese a que sus operaciones se concentran del lado argentino.
Una agenda administrativa pendiente
Está previsto que las delegaciones vuelvan a reunirse en Buenos Aires, con el objetivo de revisar el avance de los proyectos y analizar nuevas solicitudes de protocolos. Entre los puntos que la comisión deberá abordar figuran la creación de una ventanilla binacional para los trámites, la fijación de plazos administrativos y la posibilidad de diseñar protocolos para distritos mineros completos, en lugar de elaborarlos proyecto por proyecto. Especialistas del sector coinciden en que el principal desafío no radica en la existencia de un marco legal, sino en simplificar su implementación administrativa, un factor que podría condicionar el ritmo de las inversiones futuras.
El proceso de reactivación se inició el 14 de abril, durante la Cesco Week 2026, cuando el biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, se reunió con Lucero y confirmó la designación de Rodrigo Urquiza, encargado de Asuntos Internacionales de Cochilco, como secretario ejecutivo del tratado por el lado chileno. El acercamiento continuó el 6 de mayo, en la Expo San Juan Minera, donde ambos funcionarios confirmaron la convocatoria a la reunión de julio.
Contexto regional
La reactivación del tratado coincide con lo que el propio Ministerio de Minería chileno describe como un nuevo ciclo de inversiones cupríferas en Argentina, el más relevante desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018. Varios de los proyectos en curso se enmarcan en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que ofrece beneficios impositivos y exención de aranceles de importación.
La agenda bilateral se inserta, además, en un interés internacional por los minerales críticos. Durante la semana previa a la reunión de Buenos Aires, el Ministerio de Minería chileno recibió delegaciones de Emiratos Árabes Unidos y Japón, países que buscan asegurar el suministro de cobre y litio. Y no hace falta recordar que el propio Donald Trump, en su posteo de salutación a la Argentina, remarcó la colaboración entre ambos países en minerales críticos.