Dentro de la amplia variedad de vinos que produce la provincia de Mendoza, hay una práctica que se distingue por buscar el equilibrio en la naturaleza. Se trata de la vitivinicultura biodinámica, un concepto fundado por el austríaco Rudolf Steiner que posteriormente fue difundido por otros agricultores preocupados por la pérdida de calidad de los suelos y el bienestar del ambiente en su conjunto.
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Qué es la vitivinicultura biodinámica y qué relación tiene con la luna
Esta práctica gana espacio en Mendoza con una mirada integral que busca recuperar y cuidar los suelos, promover la biodiversidad y reducir el impacto ambiental.
Si bien los conceptos orgánico y biodinámico están relacionados, no son lo mismo. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), "se entiende por producto 'orgánico', 'ecológico' o 'biológico' a todo sistema de producción sustentable en el tiempo, que mediante el manejo racional de los recursos naturales, sin la utilización de productos de síntesis química".
En cambio la vitivinicultura biodinámica está relacionada a la agricultura regenerativa y amplía la definición de lo orgánico, viendo a la naturaleza como un todo, incluyendo no solo al cultivo, sino también otras plantas, animales y personas que producen y consumen los productos. Algunas bodegas de Mendoza, como Chakana, Krontiras y Alpamanta de Luján de Cuyo implementan diferentes prácticas como:
- Utilizan materiales aislantes como paja para lograr un ahorro energético;
- Reemplazan agroquímicos por biodiversidad;
- Incorporan diversas especies como vicia, cebada, centeno, trigo, avena, nabo y mijo para enriquecer los suelos;
- Plantan flores para atraer agentes polinizadores y, frutales y arbustos para la fauna;
- Se abastecen con fuentes de energía renovable como paneles solares;
- Reutilizan agua;
- Utilizan preparados a base de abono vacuno, arena y plantas medicinales;
- Implementan el calendario lunar o astronómico.
Quienes implementan los principios de la agricultura biodinámica pueden alcanzar certificaciones como la denominada "Demeter". Para acceder a esta, generalmente primero hay que estar certificado como agricultor orgánico, proceso que demora unos tres años.
El vino y los movimientos de los astros y la luna
Dentro de la vitivinicultura biodinámica, no solo se tiene en cuenta el bienestar del suelo, las plantas, animales y personas; sino también se contempla el rol de los astros y los movimientos lunares. De acuerdo a la bodega Chakana, "se considera la constelación en la que se encuentra la luna, ya que determina qué partes de la planta se concentra la energía".
Por su parte, la bodega Alpamanta en su página web explica: "El calendario biodinámico, basado en los ritmos astronómicos, es una herramienta simple que indica la disponibilidad energética, poniendo en valor el sentido de la observación en nuestros viñedos como lo utilizaban los agricultores originarios para llevar a cabo sus cultivos".
De acuerdo a Chakana, la luna y las constelaciones afectan al cultivo de la siguiente manera:
- "Constelaciones de fuego: es favorable para la producción de frutos, granos y semillas, estos días serán buenos para los trabajos del suelo, de siembra, desbrote, poda, cosecha o trasplante de todas aquellas plantas de las cuales su parte comestible es el fruto.
- Constelaciones de aire: son aquellas que influencian e incentivan los procesos florales, por lo tanto durante esos días de trabajo con hortalizas estaremos incentivando al aspecto floral de la planta.
- Constelaciones de agua: son favorables para la producción de hojas y masa vegetal. Esto significa que estos días serán buenos para trabajar o sembrar aquellos elementos que contengan hojas.
- Constelaciones de tierra: estas favorecen las raíces, órganos subterráneos y las cortezas. Además, durante estos días se favorece el enraizamiento de las plantas trasplantadas".
Qué opciones de vinos biodinámicos hay en Mendoza
Algunas opciones de vinos biodinámicos producidos en la provincia de Mendoza correspondientes al varietal malbec son: