Fracasó la paritaria vitivinícola y FOEVA convocó a asambleas
FOEVA rechazó la oferta salarial de las bodegas y convocó a asambleas en todo el país. La paritaria sigue sin acuerdo y volverán a reunirse el 16 de septiembre.
Los trabajadores de viña y bodega rechazaron la propuesta patronal.
La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) rechazó la última propuesta salarial de las cámaras empresarias y convocó a asambleas informativas en establecimientos de todo el país. Después de varias semanas de conversaciones, la paritaria de la vitivinicultura sigue sin acuerdo: los incrementos ofrecidos para los convenios de bodega y viña quedaron por debajo tanto del reclamo sindical como de la pauta oficial del 1,7% que la Secretaría de Trabajo de la Nación comunicó a efectos de la homologación.
En la reunión del último viernes, las empresas propusieron una suba mensual del 1,5% para bodega, equivalente a 14.282 pesos, y del 1,3% para viña, equivalente a 10.617 pesos. La Federación calificó el ofrecimiento de “paupérrimo e insuficiente” y ratificó su pedido de recomposición.
Los básicos de los obreros de bodega no llegan al millón de pesos según advierten de la Federación al rechazar la propuesta
Las ofertas empresarias y el reclamo sindical
La distancia entre ambas posiciones se mantiene desde el comienzo de las negociaciones. El sector empresario había presentado inicialmente una oferta del 1,3% mensual, que luego elevó al 1,4% para cada uno de los meses comprendidos entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. FOEVA, por su parte, abrió la discusión con un pedido del 2,5% mensual y posteriormente lo acercó al 2,25%.
Según los valores informados por el gremio, los salarios de los trabajadores de bodega se ubican actualmente entre $900.000 y $950.000, mientras que en viña el promedio ronda los $750.000.
La crisis, en el centro de la disputa
FOEVA cuestiona el argumento con el que las cámaras fundamentan su posición y sostiene que las dificultades de la actividad se utilizan para contener los salarios y trasladar a los trabajadores el costo de la crisis.
“Lo que más molesta es el oportunismo para ningunear al trabajador, aprovechando la circunstancia que el contexto nacional les está dando”, afirma Daniel Romero, secretario de Prensa de la Federación.
Desde la organización señalan que la situación de la industria dista de ser uniforme. Mientras las entidades empresarias advierten sobre problemas estructurales, caída de la rentabilidad, quiebras y pérdida de empleo, grandes grupos continúan anunciando inversiones millonarias. El gremio considera que esas diferencias deben tenerse en cuenta al discutir los salarios.
En particular, acusa a las compañías de mayor tamaño de ampararse en las dificultades de los pequeños establecimientos para presentar un diagnóstico generalizado. También sostiene que algunos problemas responden a decisiones de gestión o a circunstancias particulares de cada empresa.
“Utilizan de manera generalizada la situación de los establecimientos más pequeños para justificar una negociación salarial que termina afectando a todos los trabajadores”, señala Romero.
La Federación vincula ese cuestionamiento con el lugar que ocupa el empleo en el funcionamiento de la actividad. Para su secretario de Prensa, la recuperación del sector no puede sostenerse sobre el deterioro de las condiciones de quienes participan diariamente de la producción.
“Si la vitivinicultura necesita sostenerse y recuperarse, el trabajador no puede ser considerado una variable de ajuste. Los empresarios están siendo tacaños en la paritaria; es vergonzoso que estemos discutiendo por monedas”, sostiene.
Romero también advierte sobre la concentración del negocio. Según plantea, hay grandes empresas que buscan monopolizar la industria y subordinar a los productores, mientras relegan a los trabajadores al último lugar de sus prioridades y los dejan en una situación que califica como “casi esclavizante”.
El impacto sobre la atención de la salud
La preocupación sindical también alcanza a la cobertura sanitaria. FOEVA denuncia que los aportes a la obra social resultan insuficientes para sostener las prestaciones básicas destinadas a los trabajadores y sus familias.
“Se interesan tan poco en los trabajadores que no solo afectan el poder adquisitivo, sino también la salud. Con el aporte insignificante que hacen, la obra social se ve imposibilitada de cumplir con las prestaciones básicas”, explica Romero.
Para la organización, el deterioro salarial y las dificultades para garantizar la atención médica son parte de un mismo problema: el traslado de los costos de la crisis a quienes dependen de sus ingresos laborales.
Asambleas y una nueva reunión
Tras rechazar el ofrecimiento, FOEVA dispuso asambleas informativas en empresas de todas las jurisdicciones para comunicar el estado de las conversaciones y explicar el resultado de la última reunión. Solicitó a los sindicatos SOEVA que anticipen los días, horarios y establecimientos donde se realizarán, y que difundan la situación salarial y los motivos del rechazo.
La Secretaría de Trabajo fijó un cuarto intermedio hasta el 16 de septiembre para que las partes consulten a sus representados y analicen la propuesta. FOEVA llegará a esa instancia con su reclamo vigente y una posición definida: las dificultades de la vitivinicultura no deben resolverse a costa del salario y la salud de sus trabajadores.