ver más
°
PREOCUPACIÓN

La empresa Tía Maruca cerró repentinamente una fábrica y dejó a casi 30 trabajadores en la calle

En medio de la caída del consumo y de crisis industrial, la empresa Tía Maruca cerró sorpresivamente su fábrica en Chascomús. Cuál es la situación actual.

Por Sitio Andino Economía

La empresa de galletitas Tía Maruca cerró de manera abrupta una histórica planta en la localidad bonaerense de Chascomús y desvinculó a 27 empleados. El anuncio se comunicó el jueves al mediodía a través de una notificación del director de Recursos Humanos.

En el comunicado, la empresa informó que el personal quedaba “desafectado” y que se iniciarían conversaciones por una “compensación económica” en lugar de la indemnización legal correspondiente.

Malestar y reclamo de los trabajadores

La noticia generó un fuerte malestar entre los empleados, no sólo por el repentino despido laboral, sino también por lo sucedido en las horas que siguieron. Minutos después del anuncio, dos camiones retiraron materia prima e insumos de la planta, mientras los trabajadores reclamaban garantías para las negociaciones.

tia maruca empresa1

El cierre en Chascomús tiene el antecedente del cierre de una fábrica en San Juan

Además, señalaron que no recibieron telegramas de despido y quedaron cesanteados sin certezas sobre su indemnización, lo que profundizó el clima de tensión en la fábrica.

Un antecedente reciente: cierre en San Juan

La crisis de Tía Maruca no se limita a Buenos Aires. En agosto, la empresa ya había frenado sorpresivamente la producción en su planta de San Juan.

En ese momento, Recursos Humanos justificó la decisión con “trabajos de montaje y mantenimiento para hacer más productiva la planta”, y explicó que se contaba con stock suficiente para abastecer la demanda. El freno coincidió con el otorgamiento de una semana de vacaciones al personal.

Una marca con más de dos décadas de historia

Tía Maruca fue fundada en 1998 por Alejandro Ripani, quien había incursionado en el rubro junto a su padre con la marca RC de Ramos Mejía. La compañía ganó protagonismo en 2017, cuando adquirió la planta Dilexis en San Juan, que había pertenecido a Pepsico.

Con esa operación sumó marcas locales como Dale y Argentitas, además de producir temporalmente las galletitas Toddy. En su mejor momento, alcanzó el 5% del mercado nacional.

De la expansión a la crisis

El crecimiento no pudo sostenerse y en 2019 comenzaron los problemas financieros. Los retrasos en el pago de salarios y las deudas millonarias llevaron a la firma a un concurso preventivo.

En 2024, el grupo Argensun Foods —dueño de Pipas— adquirió el 50% del paquete accionario y tomó el control. Aunque Ripani continuó como socio minoritario, las dificultades económicas no cesaron. La empresa llegó a contar con cinco plantas en Buenos Aires: dos en Luján, dos en Ituzaingó y la recientemente cerrada en Chascomús, con una capacidad de producción total de 15 mil toneladas anuales.

El repudio sindical en Chascomús

La CGT Regional Chascomús expresó su “profunda preocupación” por el cierre y repudió los 27 despidos. “Expresamos nuestra total solidaridad con los trabajadores y sus familias, quienes de manera abrupta e injustificada quedan a la deriva, sumidos en la incertidumbre y la angustia”, señalaron en un comunicado.

tia maruca empresa2

La CGT Regional Chascomús denunció el repentino cierre de la empresa Tía Maruca

El gremio atribuyó la situación a las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei, que —según indicaron— provocaron una fuerte caída del consumo, la paralización de la economía real y un impacto directo en la producción y el empleo local.

Un caso que refleja la crisis industrial

El cierre de Tía Maruca se suma a un escenario complejo para la industria alimenticia en Argentina. La recesión, la baja del consumo interno y el incremento de los costos de las materias primas afectan de manera directa la rentabilidad de las empresas, poniendo en riesgo la continuidad de plantas productivas y el sostenimiento del empleo/ Minuto Uno e Infobae

Te Puede Interesar