ver más
°
Transporte de cargas

Costos del transporte de cargas subieron 20% en 2026 y agravan la presión sobre el sector

El transporte de cargas acumula una suba del 20% en 2026. Combustibles, salarios y rutas deterioradas sostienen la presión sobre el sector. Qué pasa en Mendoza

Por Marcelo López Álvarez

El Índice de Costos del Transporte de cargas (ICT) registró en mayo un incremento mensual del 1,91%, el más moderado de los últimos meses, pero insuficiente para aliviar la presión acumulada sobre el sector.

Entre enero y mayo de 2026, el indicador avanzó un 20%, más del doble del 11,2% registrado en el mismo período del año anterior y muy por encima de las proyecciones inflacionarias previstas para todo el año. En términos interanuales, la variación trepa al 48%. El escenario, lejos de despejarse, mantiene en tensión a las empresas de autotransporte de cargas de todo el país.

El ICT es elaborado mensualmente por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. El índice releva once rubros con incidencia directa sobre los costos operativos de las empresas del sector y constituye una referencia técnica de primer orden para la actualización de tarifas.

Una desaceleración relativa

La variación de mayo se ubica por debajo del 2,42% registrado en abril y muy lejos del salto del 10,15% de marzo, que representó el mayor aumento mensual de los últimos dos años. La moderación tiene una explicación concreta: la extensión por cuarenta y cinco días adicionales del llamado esquema “buffer”, un mecanismo implementado por YPF que mantiene congelado el precio de referencia de los combustibles en el mercado local. Esta medida contribuyó a contener parcialmente uno de los principales componentes de la estructura de costos del sector, aunque sin eliminar las presiones de fondo.

El combustible, que representa la mayor proporción del costo operativo en el transporte de cargas, registró en mayo un alza del 1,67%. A pesar de la estabilización parcial, el gasoil acumula una suba cercana al 33% en lo que va de 2026, con una incidencia determinante sobre las tarifas. A esto se suma la postergación de la aplicación plena de la actualización de los impuestos a los combustibles prevista en los Decretos 302/26 y 405/26. El esquema de diferimiento, vigente desde mayo de 2024, continuará durante junio de 2026, incorporando un factor adicional de incertidumbre sobre la evolución futura de los costos.

Los rubros que traccionaron el alza

Durante mayo, la mayoría de los componentes relevados por el ICT registró incrementos, con distinta intensidad. El rubro Gastos Generales lideró las variaciones con un alza del 11%, impulsada por ajustes en los costos de energía eléctrica y otros servicios vinculados a la operación. Le siguieron Material Rodante (+2,23%), Reparaciones (+1,79%) y Personal de Conducción (+1,7%).

El incremento salarial responde a la entrada en vigencia de la tercera cuota del acuerdo previsto en el Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, que establece actualizaciones mensuales entre marzo y agosto de 2026. Este ajuste tiene además un efecto multiplicador sobre otros rubros ligados a la operación diaria.

El aumento en Reparaciones, por su parte, no es ajeno al estado de la red vial. El progresivo deterioro de rutas y caminos genera un mayor desgaste sobre las unidades, con el consiguiente incremento en los costos de mantenimiento. Se trata de una problemática estructural que el sector viene señalando desde hace varios años y que, en ausencia de inversión sostenida en infraestructura, continuará presionando sobre los costos logísticos.

Completan el cuadro de aumentos Neumáticos (+0,54%), Peajes (+0,18%) y Costo Financiero (+0,18%). Lubricantes, Seguros y Patentes y Tasas permanecieron sin cambios respecto del mes anterior.

image

Los costos del combustible siguen presionando sobre el transporte de cargas

El mapa mendocino: corredores bajo presión

En la provincia de Mendoza, la situación sigue de cerca la tendencia nacional, con particularidades propias de su inserción productiva y su geografía. El Sistema Estadístico de Costos del Autotransporte de Cargas, elaborado por la consultora Economic Trends para la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), mide mensualmente los costos reales de operación en los principales corredores de la región.

En el corredor Mendoza–Buenos Aires (el de mayor relevancia para la economía provincial), el costo con margen proyectado para junio de 2026 asciende a 2.319,2 pesos por kilómetro, frente a los 2.295,9 de mayo. La variación interanual ronda el 43%, una cifra que refleja desaceleración respecto de los incrementos de tres dígitos registrados entre 2023 y mediados de 2024, pero que sigue superando con amplitud cualquier referencia de inflación general.

La desagregación del costo total en el corredor Mendoza–Buenos Aires ilustra la complejidad de la estructura tarifaria: el costo operativo puro se sitúa en 1.763,1 pesos por kilómetro, mientras que al incorporar reposición, costo de oportunidad y margen, el valor escala hasta los 2.319,2 pesos. La brecha entre ambos extremos revela el peso de los factores no operativos (depreciación, financiamiento y rentabilidad esperada) en la determinación final de la tarifa.

image

Los costos desde Mendoza a diversos puntos del país para el transporte de cargas

El corredor San Rafael–Buenos Aires presenta valores similares: 2.325,4 pesos por kilómetro con margen para junio. El trayecto más oneroso entre los corredores domésticos es Mendoza–San Miguel de Tucumán, con 2.443,6 pesos por kilómetro, reflejo de una mayor distancia y condiciones de operación más exigentes.

La carga internacional hacia Santiago de Chile representa el caso extremo: el costo con margen proyectado para junio alcanza los 7.109,0 pesos por kilómetro, equivalente a cinco dólares. La cifra sube hasta 12.825,9 pesos ante una tasa de ocupación del 40%, lo que expone la sensibilidad del modelo de negocio frente a la subutilización de las unidades en el cruce cordillerano.

Medidos en moneda constante con base en diciembre de 2015, todos los corredores relevados superan actualmente el índice 14.800, expresión numérica de la acumulación inflacionaria sobre los costos del sector a lo largo de la última década.

Un horizonte sin alivio a la vista

A pesar de la moderación observada en los últimos dos meses, el panorama estructural del sector no ofrece señales de alivio. La combinación de costos operativos en alza, menor dinamismo en la economía real y deterioro sostenido de la infraestructura vial configura un escenario de elevada presión sobre los márgenes operativos de las empresas de transporte de cargas.

La eventual normalización del esquema de estabilización de precios de combustibles, postergada mes a mes, añade un elemento de incertidumbre que dificulta la planificación tarifaria. En ese contexto, los índices de costos seguirán siendo la herramienta central de un sector que busca sostener su ecuación económica en un entorno que sigue siendo desfavorable.

Te Puede Interesar