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PRODUCCIÓN REGIONAL

Con el calor, el melón gana lugar y Mendoza se posiciona como proveedor del mercado interno

El melón es una fruta típica del verano y Mendoza cumple un rol clave en su producción. Cuándo se siembra y se cosecha en suelo mendocino.

Por Soledad Maturano

Con la llegada de las altas temperaturas, las frutas ganan protagonismo en la mesa cotidiana y el melón vuelve a ocupar un lugar central en el consumo del verano 2026. Fresco, accesible y versátil, es un clásico de encuentros familiares, tardes al aire libre, en la pileta o en escapadas al río.

En ese escenario, la provincia de Mendoza tiene un rol clave: Lavalle concentra la mayor producción provincial y se posiciona como un actor relevante en el abastecimiento del mercado interno.

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El melón se caracteriza por su frescura y liviandad.

Una fruta de verano con identidad regional

Además de su sabor dulce y refrescante, el melón se caracteriza por su alto contenido de agua y su bajo aporte calórico, con unas 40 calorías cada 100 gramos, de acuerdo a un informe del Gobierno de Mendoza.

Aporta vitaminas A y C, minerales como potasio y sodio, y no contiene grasas, lo que lo convierte en una opción liviana para los meses de calor. Su consumo suele recomendarse entre comidas o antes de ellas, ya que favorece el control del apetito y una mejor absorción de nutrientes.

En las góndolas y ferias se recomienda elegir un melón en su punto justo. Extremos demasiado duros o con coloración irregular suelen indicar inmadurez, mientras que una textura excesivamente blanda puede ser señal de sobremadurez.

Los tiempos de la producción

Desde el sector productivo explican que la campaña del melón en Mendoza tiene un calendario bien definido, aunque siempre condicionado por el clima. Adrián Tobares, productor local, detalló en diálogo con Sitio Andino:

Los melones más tempranos se plantan a mediados de agosto y se cosechan a fines de noviembre o principios de diciembre, siempre y cuando el clima acompañe y no haya contingencias como viento Zonda o heladas tardías. Los melones más tempranos se plantan a mediados de agosto y se cosechan a fines de noviembre o principios de diciembre, siempre y cuando el clima acompañe y no haya contingencias como viento Zonda o heladas tardías.

Luego, se da una segunda etapa de siembra. “Hay otra tanda que se planta en septiembre y se cosecha en enero y parte de febrero; eso ya sería el cierre de la temporada en Mendoza”, explicó.

En cuanto a la situación actual, Tobares señaló que “estamos en la mitad de la temporada y, por ahora, las condiciones climáticas vienen ayudando”, un factor que asegura volumen y calidad de la fruta.

melon cosecha

El melón es una fruta estacional que se cosecha entre noviembre y febrero.

Consumo y destino de la producción

El melón es considerado una fruta de consumo estacional y no de primera necesidad, lo que impacta en el ritmo de ventas a nivel local. “En Mendoza el consumo es tranquilo, normal”, comentó el productor. Sin embargo, gran parte de la producción provincial tiene como destino otras provincias:

“En provincias como Buenos Aires el consumo es mayor, y desde Mendoza se envía fruta a distintos puntos del país como Córdoba, Santa Fe, San Luis y Rosario”, completó Tobares al describir el recorrido productivo y comercial del melón, una fruta emblemática de cada verano en la Argentina.

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