En medio de la carrera contrarreloj en el Congreso nacional para aprobar la ley de Alcohol Cero, la provincia de Buenos Aires ya cuenta con una norma que busca impulsar a la vitivinicultura en ese territorio. La Legislatura bonaerense acaba de aprobar la llamada ley “Vino Buenos Aires”, que busca incentivar desde la producción vitivinícola hasta la venta de vino.
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Buenos Aires ya tiene su ley pro-vino ¿y el alcohol cero?
Todo comenzó con un proyecto del vicepresidente 1ro de la Cámara de Senadores de la provincia, Luis Vivona, que terminó aprobado por amplia mayoría en ambas cámaras. La iniciativa apunta a incentivar la producción vitivinícola en territorio bonaerense a partir de distintas medidas de promoción que también incluyen al enoturismo, el trabajo y el comercio del vino en Buenos Aires.
“Esta ley es el puntapié inicial para que el sector vitivinícola se siga desarrollando de manera próspera, mejorando la calidad de sus vinos, ampliando variedades, e importando sus productos”, afirmó Vivona.
Para el legislador del Frente de Todos “es el reconocimiento para aquellos trabajadores de la tierra y el comienzo de algo que va a seguir creciendo porque no me caben dudas que la provincia de Buenos Aires se va a posicionar como exportadora de vinos ”.
A pesar de que el texto original de la norma cambió, desde la industria lo ven como una contradicción frente al propósito oficial de lograr que el Congreso apruebe la ley de alcohol cero. E incluso, aunque no tan contundente, como un argumento para sostener la pelea frente a su probable tratamiento en el Senado.
Vino Buenos Aires: qué dice la ley
La ley crea la marca “Vino Buenos Aires” para promover la comercialización del vino producido en la provincia. Asimismo, insta al Ejecutivo provincial a promover incentivos para nuevos viñedos y realizar campañas para promover el enoturismo.
Por parte del Estado provincial, mediante “Vino Buenos Aires”, se brindará ayuda logística y asistencia técnica y económica a los productores vitivinícolas en lo que respecta a la inscripción, envío de muestras, y a la participación en premios y concursos nacionales e internacionales.
Por otra parte, prevé la realización de campañas de difusión sobre la ubicación y las características productivas, recreativas y culturales de los viñedos y bodegas. Y generar un sitio web donde los viñedos y bodegas sumen información y material fotográfico actualizado, entre otras medidas.
El proyecto de ley original sufrió varios cambios. Por ejemplo, inicialmente preveía constituír un Centro Vitícola en Buenos Aires, además de estímulos impositivos, tanto para la producción como para la comercialización.
Por un lado, la exención por 10 años del pago del Impuesto Inmobiliario para bodegas y viñedos inscriptos en un nuevo registro, y por otro, una rebaja de la alícuota de Ingresos Brutos al 5% para la venta al por mayor de vino. Incluso también incentivos para la exportación a granel y también fraccionado, como crédito fiscal aplicable al pago del impuesto. Artículos que quedaron encapsulados en una serie de incentivos más generales.
En otro aspecto, prevé que al menos un 2% de las góndolas en supermercados (superficies de más de 2.500 m2) y otros puntos de venta sea ocupado exclusivamente por vinos bonaerenses.
Alcohol cero: la contradicción ¿un argumento?
Sin embargo, en la pelea que la industria todavía no renuncia a dar para neutralizar la ley de alcohol cero que avanza en el Senado, así y todo la flamante norma a favor del vino sancionada por la Legislatura de Buenos Aires sirve como argumento.
"Es una contradicción total, conceptualmente hablando. Un despropósito que se apruebe una ley que avala a un producto con alcohol por un lado, y por otro pretenda limitarse su consumo. Pero si bien por un lado ayuda a visibilizar a la vitivinicultura, desde lo concreto no creemos que tenga mucho peso por ser una ley mucho más acotada de lo que proponía el proyecto", analizó el gerente general de Coviar (Corporación Vitivinícola Argentina), Carlos Fiocchetta.
Por su parte, desde el Fondo Vitivinícola, entidad encargada de la investigación y promoción del vino en el país, también ven a la iniciativa como un contraste frente al propósito de lograr una ley de tolerancia o alcohol cero.
Su gerente, Sergio Villanueva, también coincide en ver una contradicción frente al impulso al alcohol cero "aunque lo del vino Buenos Aires responde a la lógica política de transar una ley por otra. En este caso apunta a promover la vitivinicultura en una zona donde el tema de la humedad no hace tan competitivos a los vinos, más pensada desde el enoturismo y la gastronomía y el prestigio que puede darles como zona productora".
Para Villanueva la contradicción también se evidencia en las reacciones de los consumidores. "Mucha gente ya manifiesta su malestar o dudas sobre que si podrán o no tomar medio vaso de vino, y cuánto dura su efecto para poder movilizarse".
El miércoles, día D
Todo esto se da a conocer a poco de la sesión del Senado prevista para este miércoles 21. En el orden del día tiene prioridad el tratamiento de la ley de Alcohol Cero, que logró en noviembre media sanción en Diputados.
En condiciones normales, el oficialismo debería contar con los votos para aprobarla. Sin embargo, los referentes de la industria vitivinícola apuestan a que, por distintas razones, la Cámara Alta no logre el quórum necesario.
Sería la última, y fortuita, carta por jugar. Es que, de ser así, la posibilidad de que la nueva tolerancia cero al alcohol se convierta definitivamente en ley deberá esperar, por ser la del miércoles la última sesión del Senado antes del receso. Y todo pasará al calendario legislativo de un año eleccionario como 2023, con todo lo que eso significa.
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