La Argentina cerró junio con un superávit comercial de 2194 millones de dólares, resultado de exportaciones por 9055 millones e importaciones por 6861 millones. Es el trigésimo primer mes consecutivo con saldo positivo, según el informe de Intercambio Comercial que difundió el INDEC, y confirma un cambio de fondo respecto de lo que venía ocurriendo: ya no es la caída de las importaciones lo que explica el resultado favorable, como sucedió buena parte de 2025, sino el salto de las exportaciones.
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Argentina: la energía y el agro llevaron las exportaciones a un récord histórico
Las exportaciones crecieron con fuerza, con la energía como motor, y llevaron al comercio exterior argentino al mayor superávit de su historia.
Un semestre de números inéditos
Entre enero y junio, las ventas al exterior sumaron 49.454 millones de dólares, un 24,4% más que en igual lapso del año anterior, mientras que las importaciones retrocedieron 3,9%, hasta 35.531 millones. La combinación dejó un saldo acumulado de 13.923 millones de dólares, casi cinco veces superior a los 2762 millones registrados en la primera mitad de 2025 y por encima del récord que hasta entonces ostentaba ese mismo período, cuando el superávit había llegado a 10.708 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, calificó el dato como un nuevo máximo histórico y lo difundió en su cuenta de la red social X, donde destacó que las exportaciones de combustibles y energía crecieron 42,5% interanual durante el semestre, seguidas por las manufacturas de origen industrial, con 27,5%, los productos primarios, con 24,4%, y las manufacturas de origen agropecuario, con 15,1%.
El intercambio comercial global, la suma de lo que el país vendió y compró, totalizó 15.916 millones de dólares en junio, un 16,4% más que un año atrás y el nivel más alto desde agosto de 2022. Ese repunte estuvo apalancado, sobre todo, por la agroindustria y la energía, dos sectores que empujaron el resultado en direcciones distintas, pero complementarias.
Crudo, harina y aceite de soja, en lo más alto del ranking
La novedad es la consolidación mes tras mes de un nuevo modelo exportador argentino: los aceites crudos de petróleo, que en junio generaron 918 millones de dólares y se ubicaron por delante de la harina de soja, con 874 millones, y del aceite de soja en bruto, con 769 millones. Les siguieron el maíz, con 639 millones, y los vehículos automotores, con 463 millones. Entre los diez principales productos explicaron el 56,8% de todo lo exportado en el mes, con un peso creciente del complejo energético que hasta hace poco tiempo resultaba impensado frente a la tradicional preeminencia sojera.
El INDEC atribuyó la mejora del complejo agroindustrial al mayor envío de aceites, harinas de soja y carnes, mientras que en energía volvió a sobresalir el petróleo crudo, de la mano de Vaca Muerta. También crecieron las exportaciones de camarones y langostinos, semillas de girasol y carbonatos de litio, aunque cayeron las de trigo y morcajo, sorgo en grano y porotos de soja.
Por rubros, todas las grandes categorías crecieron en junio: las manufacturas de origen agropecuario avanzaron 31,6%, hasta 3344 millones de dólares; las manufacturas de origen industrial, 31,4%, hasta 2418 millones; los combustibles y energía, 31,1%, hasta 1406 millones; y los productos primarios, más moderadamente, 3,6%. La suba respondió tanto al aumento del 6,8% en las cantidades despachadas como a una mejora del 16,5% en los precios internacionales.
Importaciones más caras y menos volumen
Del otro lado del mostrador, las compras al exterior treparon 7,3% en junio, pero ese incremento se explicó íntegramente por el precio: los valores subieron 11,6%, mientras que las cantidades importadas cayeron 3,8%. El salto más pronunciado correspondió a combustibles y lubricantes, que se dispararon 126,3% interanual y demandaron 794 millones de dólares, seguidos por el rubro que agrupa los envíos por courier, con una suba de 69,9%. En sentido contrario, los bienes de capital retrocedieron 8% y las piezas y accesorios, 9,4%, en una señal de menor incorporación de maquinaria para la industria; las importaciones de vehículos, por su parte, bajaron 10,6%.
Entre los productos más comprados figuraron los porotos de soja, por 374 millones de dólares; el gas natural licuado, por 352 millones, y el gasoil, por 179 millones. El INDEC calculó que los términos del intercambio, la relación entre los precios de lo que el país vende y de lo que compra, mejoraron 4,4%, una ganancia neta de 345 millones de dólares por ese solo concepto.
Brasil, China y la nueva geografía del comercio
Brasil se mantuvo como principal destino de las exportaciones argentinas, seguido por la Unión Europea, China, Estados Unidos e India, aunque el vínculo con el Mercosur arrojó un saldo negativo de 209 millones de dólares pese al peso de Brasil, que absorbió el 13% de los envíos totales. Los mayores superávits bilaterales se registraron con el bloque que agrupa al resto de la ALADI, por 936 millones de dólares, y con India, por 593 millones, impulsado por la demanda de aceites vegetales. El déficit más marcado se dio con China, por 558 millones, país que junto con Brasil siguió como principal proveedor de bienes de capital e insumos intermedios para la industria local.
A pesar del buen desempeño, junio quedó por debajo de las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas del Mercado del Banco Central, que ubicaba el superávit mensual entre 2400 y 2500 millones de dólares. Aun con esa diferencia, la foto del semestre ratifica que el comercio exterior argentino atraviesa una transformación que va más allá de la coyuntura y que tiene en la energía como protagonista.
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