Un pequeño de 10 años murió en Catamarca tras sufrir un caso de meningoencefalitis amebiana, una infección ocasionada por la “ameba comecerebros” que habita aguas dulces. Mientras los especialistas provinciales llevan a cabo la investigación, las Termas de Fiambalá fueron cerradas porque se debe determinar si este fue el lugar de exposición al microorganismo.
La ameba Naegleria fowleri, conocida popularmente como “ameba comecerebros”, vive en determinados ambientes de agua dulce tibia o caliente. Aunque la infección que puede provocar es extremadamente rara, resulta grave y tiene una alta mortalidad. Hasta el momento, no se confirmó que el contagio del menor se haya producido en el complejo termal, pero conocer cómo se puede generar la exposición y qué medidas de prevención adoptar es fundamental para la temporada de verano.
¿Cómo se transmite y cómo actúan las amebas cuando ingresan al cuerpo?
La Naegleria fowleri no necesita un huésped para sobrevivir y no se transmite de una persona a otra: la infección se produce por la exposición al agua contaminada. Por lo general, en la mayoría de los casos, afecta a niños o jóvenes sanos que nadan en dichos cuerpos de agua.
Cuando el agua que contiene la ameba ingresa por la nariz, generalmente durante una zambullida, el microorganismo puede atravesar la mucosa nasal y avanzar por el nervio olfatorio hasta el cerebro. Allí provoca una infección denominada meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), que puede destruir el tejido cerebral y generar una inflamación grave.
Es importante aclarar que no se contrae por beber agua contaminada, tampoco se transmite de persona a persona ni por el simple contacto de la piel con el agua. En rigor, las llamadas amebas de vida libre están presentes en lagos, lagunas, arroyos y aguas geotermales o aguas estancadas. Por ello, también puede ocurrir que aparezcan en piscinas no cuidadas, puesto que también son resistentes al cloro.
La ameba “comecerebros”, ¿puede aparecer en piletas del hogar?
Aunque su hábitat habitual son los ambientes naturales,también se ha detectado en piletas, juegos acuáticos y sistemas de agua domésticos cuando las condiciones favorecen su supervivencia. Sin embargo, los casos asociados a piscinas son extremadamente infrecuentes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) aclaran que nadar en una pileta correctamente mantenida, clorada y desinfectada no representa un riesgo conocido de infección. El peligro aumenta en aguas dulces tibias sin tratamiento adecuado, incluidas algunas termas naturales, puesto que estos organismos necesitan de líquido o humedad para subsistir.
En el hogar, conviene prestar especial atención a las piletas pequeñas que quedan con agua estancada y sin desinfección. En estos casos, se recomienda vaciarlas, limpiarlas y dejarlas secar después de utilizarlas.
Qué precauciones tomar en termas y piletas
Para reducir el riesgo de exposición a Naegleria fowleri, los CDC recomiendan:
En las termas naturales: mantener la cabeza fuera del agua y evitar sumergir la nariz.
En ríos, lagos y lagunas de agua dulce tibia: evitar zambullidas y usar una pinza nasal si se realizan actividades acuáticas.
No remover el sedimento: evitar excavar o revolver el fondo de aguas dulces poco profundas y cálidas.
En piletas públicas o privadas: verificar que tengan mantenimiento y desinfección adecuados.
En piletas infantiles: vaciar y limpiar las estructuras pequeñas después de cada uso; evitar que los niños jueguen con agua sin tratar que pueda ingresarles por la nariz.
Para lavados nasales: utilizar agua destilada, esterilizada o previamente hervida y enfriada. No usar directamente agua de la canilla para irrigar las fosas nasales.
Termas de Fiambalá, cerradas por investigación tras la muerte de un pequeño de 10 años.
Cuáles son los síntomas y cuándo consultar
Los primeros síntomas pueden incluir dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómitos. Luego pueden aparecer rigidez de cuello, confusión y alteraciones neurológicas. La enfermedad puede progresar rápidamente.
Si estos síntomas aparecen después de una exposición a agua dulce tibia, se debe buscar atención médica de urgencia e informar al profesional sobre esa exposición. Según informó el medio Infobae, en el caso del pequeño de Catamarca, las autoridades reconstruyen sus actividades durante los últimos 12 días anteriores a la aparición de los síntomas, periodo que coincide con el intervalo de incubación de la ameba.
La infección es excepcional, pero potencialmente mortal. La principal medida preventiva es evitar que el agua dulce posiblemente contaminada ingrese por la nariz.