La gestión de los residuos en Mendoza atraviesa una etapa de transformación. Tras la reglamentación de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), la Provincia trabaja en la elaboración del Plan Provincial GIRSU, que establecerá los lineamientos para un nuevo modelo de tratamiento de los residuos en todo el territorio.
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Qué es la Ley GIRSU y cómo beneficia a los mendocinos
La normativa ya está reglamentada y el Gobierno provincial avanza en la elaboración del Plan Provincial de Gestión Integral de Residuos. Cada municipio deberá presentar su propio plan.
Establece un modelo integral para la gestión de los residuos sólidos urbanos en Mendoza. Su objetivo no es solamente recolectar la basura, sino reducir la cantidad de residuos que llegan a disposición final, fomentar el reciclaje y recuperar materiales que puedan volver al circuito productivo.
La norma comprende los residuos domiciliarios, comerciales, institucionales, industriales asimilables, restos de poda, residuos de construcción y demolición, además de los generados en eventos. En cambio, los residuos peligrosos, patogénicos y radiactivos continúan regulados por normativas específicas.
Además, promueve una planificación común para toda la provincia mediante un Plan Provincial de Residuos Sólidos Urbanos (PPRSU) y establece que cada municipio elabore su propio plan de gestión, adaptado a su realidad pero alineado con los objetivos provinciales.
Cómo cambiará el tratamiento de la basura
Uno de los cambios más importantes es que los residuos dejarán de considerarse únicamente un desecho para convertirse, siempre que sea posible, en un recurso.
La ley impulsa la separación en origen, la recuperación de materiales reciclables, el aprovechamiento de residuos orgánicos y la creación de Centros Tecnificados de Economía Circular y Centros de Procesamiento.
El objetivo es reducir progresivamente la cantidad de residuos que terminan en disposición final y aumentar la reutilización y el reciclaje.
La normativa también clasifica a los generadores de residuos. Se consideran pequeños generadores quienes produzcan hasta 50 kilogramos diarios, mientras que quienes superen ese volumen serán considerados grandes generadores y podrán quedar sujetos a obligaciones específicas.
El objetivo: terminar con los basurales a cielo abierto
La existencia de basurales a cielo abierto es uno de los principales problemas que busca resolver la Ley GIRSU.
Por ese motivo, cada municipio deberá elaborar planes específicos para el cierre y la remediación de estos espacios, incluyendo proyectos técnicos para recuperar los sitios afectados.
La intención es reducir los impactos ambientales, prevenir la contaminación del suelo, el agua y el aire, y disminuir los riesgos sanitarios asociados a la disposición incontrolada de residuos.
La economía circular, uno de los pilares del sistema
La ley incorpora el concepto de economía circular, un modelo que busca extender la vida útil de los materiales y reducir la generación de residuos.
Esto implica fomentar el reciclaje, la reutilización y la valorización de materiales que antes terminaban enterrados.
Además, la normativa habilita la participación de actores privados en el desarrollo de Centros Tecnificados de Economía Circular, promoviendo nuevas inversiones vinculadas a la gestión sustentable de los residuos.
Tecnología para controlar el recorrido de los residuos
Otro de los aspectos novedosos del sistema es la incorporación de una plataforma digital de trazabilidad. Esta herramienta permitirá registrar en tiempo real el recorrido de los residuos desde que son generados hasta su tratamiento o disposición final.
La plataforma funcionará a través de internet y dispositivos móviles, contará con distintos niveles de acceso según el tipo de usuario y generará estadísticas e informes públicos para facilitar el control y la toma de decisiones.
Además, la ley crea el Registro Provincial de Transportistas de Residuos Sólidos Urbanos y el Registro Provincial de Centros Tecnificados de Economía Circular y Procesamiento, ambos bajo la órbita del Ministerio de Energía y Ambiente.
La dimensión social: integrar a los recuperadores urbanos
La Ley GIRSU también incorpora una fuerte mirada social. El sistema contempla la formalización e inclusión de los recuperadores urbanos que actualmente desarrollan su actividad de manera informal, muchas veces en basurales a cielo abierto.
Los municipios deberán promover programas de capacitación e incorporación a cooperativas y centros de economía circular, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales, generar empleo formal y fortalecer el reciclaje.
La Provincia avanza con encuentros regionales
Como parte de ese proceso, el Gobierno de Mendoza lleva a cabo encuentros en las distintas regiones de la provincia junto a los municipios.
Estas reuniones buscan relevar la situación de cada departamento, intercambiar experiencias y construir de manera conjunta el Plan Provincial, que será la hoja de ruta para la implementación de la ley.
El objetivo es establecer criterios comunes para la separación en origen, la recolección diferenciada, el reciclaje, la valorización de materiales, el tratamiento y la disposición final de los residuos, con metas medibles y mecanismos de seguimiento.
Los municipios que presentaron su plan GIRSU
En ese escenario, Godoy Cruz decidió adelantarse y elaboró su propio Plan Municipal GIRSU.
Se trata de una iniciativa que permite al departamento avanzar en la planificación de su sistema de gestión de residuos, aunque posteriormente deberá articularse con los lineamientos que establezca el Plan Provincial.
Por ese motivo, la presentación del plan municipal no implica una adhesión anticipada a la ley, sino un avance en la planificación local mientras la Provincia completa el proceso de elaboración del marco general.