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Adopción en Mendoza: caen las inscripciones y especialistas explican las causas del fenómeno

La cantidad de mendocinos anotados en el Registro Provincial de Adopción bajó de forma marcada en los últimos años, mientras más de 200 niños esperan un hogar.

Por Natalia Mantineo

En la provincia de Mendoza, el camino hacia la adopción atraviesa un escenario complejo e inesperado. Pese a que unos 272 niños, niñas y adolescentes cuentan con sentencia firme de adoptabilidad y aguardan por una familia, la cantidad de adultos inscriptos para adoptar muestra un estancamiento preocupante, reflejando transformaciones profundas en las prioridades y dinámicas de la sociedad actual.

Adopciones en Mendoza: caen las incripciones de familias y es una tendencia que se replica a nivel nacional.

Adopción: baja considerable en las inscripciones

Para comprender este escenario en el territorio mendocino, la licenciada María Fernanda Anastasi, psicóloga y directora del Registro Provincial de Adopción (RPA) -dependiente del Poder Judicial de Mendoza-, detalló en diálogo con Sitio Andino la evolución de los datos locales que marcan esta tendencia sostenida.

"Lo que se ve, en una proyección que se viene marcando desde el 2024 a esta parte, es una baja en las inscripciones. Es decir, hay menos gente que se inscribe en el registro para adoptar. Venimos como en una caída que se va sosteniendo", explicó la profesional y aclaró que "es algo que se replica a nivel nacional".

Las cifras relevadas por el organismo mendocino muestran la fluctuación de los últimos años:

A pesar de que las proyecciones para este año sugieren que la cifra final lograría superar la marca alcanzada en 2025, el volumen global de postulantes se mantiene distante de las necesidades reales de la provincia, donde más de 270 chicos esperan por el abrazo de un hogar.

Este año, se han inscripto para adoptar 87 familias y las proyecciones indican que se sumarían más, superando a las del 2025.

Las causas del fenómeno: "crisis epocal" y nuevos paradigmas

Aunque no existen estudios oficiales que documenten de forma estricta las razones de este descenso a nivel provincial y nacional -donde hoy apenas se contabilizan 1.107 personas o parejas inscriptas en todo el país-, los equipos técnicos locales observan condicionantes económicos, sociales y culturales.

La especialista del RPA mendocino enmarcó el problema en lo que cataloga como una "crisis epocal" del mundo adulto.

"Hay ciertas cuestiones que tienen que ver con nosotros, los adultos. Podríamos decir que hay una crisis en la adultez porque todos tenemos mucho miedo a lo incierto, tenemos muchos temores a lo novedoso y buscamos todo el tiempo certezas", reflexionó Anastasi.

A ello se le suma una marcada orientación hacia la productividad y los logros personales dentro de un contexto hiperindividualista.

Actualmente, hay una marcada orientación hacia la productividad y los logros personales.

Paralelamente, los mandatos sociales tradicionales sobre la maternidad y la paternidad perdieron el peso que sostenían décadas atrás: la crianza ya no es percibida como la única vía de realización personal, fenómeno visible también en la caída global de la natalidad.

Esta nueva libertad de elección genera una reflexión más pausada antes de asumir el compromiso de criar. "Un hijo implica muchas renuncias", argumentó la psicóloga. "Y por ahí, nosotros como adultos hoy no sé si estamos tan dispuestos a afrontar tantas renuncias. Frente al temor de perder tiempos o libertades individuales, muchos eligen no dar el paso, lo cual es totalmente válido, pero repercute directamente en la cantidad de legajos", agregó.

Postulantes reales y el desafío del sistema

Pese a esta realidad dominante, desde el RPA de Mendoza aclararon que las estadísticas no reflejan consultas informales, sino postulantes efectivos. Estar inscripto significa haber presentado la documentación legal, completado las capacitaciones virtuales obligatorias y obtenido un número de legajo que acredita la aptitud para adoptar.

El desafío principal en territorio mendocino no reside en trabas administrativas, sino en desmitificar los temores adultos y promover la adopción como la restitución del derecho fundamental de un niño a crecer en familia. Mientras las formas de vida mutan, el Registro Provincial mantiene sus puertas abiertas para acompañar a quienes decidan dar el paso.

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