Vargas Arizu advirtió por el impacto de El Niño en Mendoza: "Vamos a tener que trabajar de otra manera"
En el Almuerzo de las Fuerzas Vivas 2026, el ministro de Producción habló sobre los efectos de El Niño. Explicó por qué Mendoza tiene ventajas frente al fenómeno.
El ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, en el stand de Medios Andinos.
El ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, analizó el impacto de las últimas lluvias en las actividades agrícolas del sur provincial y anticipó que el fenómeno El Niño obligará a modificar algunas prácticas productivas. Sin embargo, señaló que las características climáticas de la provincia también pueden representar una ventaja para determinados cultivos.
En diálogo con Medios Andinos, el funcionario sostuvo que "El Niño" tendrá consecuencias en la provincia, aunque consideró que la cordillera podría atenuar parte de sus efectos. En ese sentido, destacó que las nevadas registradas en los últimos meses pueden traducirse en una mayor disponibilidad de agua para el riego de las explotaciones agrícolas.
“El Niño va a impactar sin lugar a dudas, pero creo que va a hacerlo un poco menos porque tenemos a la cordillera que nos protege”, expresó Vargas Arizu.
Según explicó, la circulación de humedad proveniente del océano Pacífico, favorecida por la presencia de dos centros anticiclónicos al norte y al sur de Chile, contribuyó a las intensas nevadas. Para Mendoza, esa acumulación de nieve puede convertirse en un recurso importante para los sectores productivos durante los próximos meses.
“El Niño va a impactar sin lugar a dudas, pero creo que va a hacerlo un poco menos porque tenemos a la cordillera que nos protege”, expresó Vargas Arizu.
El riego, una ventaja para los productores de Mendoza
El ministro remarcó que el clima seco de Mendoza y la experiencia de los productores en el manejo del agua constituyen factores favorables frente a un escenario de mayores precipitaciones. “Vamos a tener que trabajar de otra manera, pero tenemos una ventaja en Mendoza, que nos acostumbramos a manejar el riego”, afirmó.
En ese contexto, mencionó que cultivos como la ciruela, la vid y la cereza, además del ajo, deberán afrontar las condiciones climáticas asociadas al fenómeno. No obstante, advirtió que las lluvias representan un desafío particular para este último producto, pues el exceso de precipitaciones puede provocar manchas en el ajo, lo que representa un problema para la calidad de la producción. Frente a esa situación, señaló que será fundamental aprovechar los períodos en los que las condiciones del tiempo permitan realizar la cosecha.
“Lo que sí tenemos que tener es mucha gente para sacar el ajo cuando hay una ventana en la que se pueda hacer. Ahí entra en valor la expertise de cada productor”, sostuvo. “Lo que sí tenemos que tener es mucha gente para sacar el ajo cuando hay una ventana en la que se pueda hacer. Ahí entra en valor la expertise de cada productor”, sostuvo.
De esta manera, el funcionario puso el foco en la necesidad de coordinar los tiempos de cosecha con las condiciones meteorológicas, especialmente cuando las lluvias reducen las oportunidades para trabajar en los campos. “El Niño es un fenómeno mundial y las producciones están cayendo a nivel mundial, entonces nosotros nos tenemos que adaptar a eso”, concluyó.