La Casa Rosada respondió a las críticas del expresidente Mauricio Macri, quien aseguró que las negociaciones con La Libertad Avanza no registraron avances. Las diferencias internas del macrismo y el armado electoral de 2027 complican las conversaciones.
El gobierno nacional salió al cruce de las declaraciones de Macri, quien afirmó que las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) para alcanzar un acuerdo electoral de cara a 2027 no registraron avances. Desde la Casa Rosada atribuyeron el estancamiento a las diferencias internas del macrismo y condicionaron cualquier entendimiento a que el partido logre definir una estrategia común.
“No se va a hacer nada si no tenés con quién negociar”, sostienen desde Balcarce 50. En el Ejecutivo consideran que las tensiones entre Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dificultan las conversaciones y rechazan que la falta de resultados sea responsabilidad exclusiva del oficialismo.
La respuesta llegó después de que el expresidente asegurara que las negociaciones estaban prácticamente estancadas. “No han avanzado nada”, expresó durante el evento solidario anual de la Fundación Hacemos!, organizado por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo.
La evaluación de Macri también fue respaldada por Fernando de Andreis, uno de los representantes del PRO en la mesa de negociación nacional. En la misma línea, el titular del bloque macrista, Cristian Ritondo, había reconocido anteriormente que ambas fuerzas todavía estaban lejos de cerrar un acuerdo electoral.
En el oficialismo interpretan que el macrismo busca trasladarle al Gobierno la responsabilidad por la falta de definiciones. Sin embargo, consideran que primero deben resolverse las diferencias entre sus principales referentes para avanzar en una negociación que involucre candidaturas, distritos y espacios de poder.
El oficialismo busca definir el panorama para las próximas elecciones.
Qué pretende La Libertad Avanza en una alianza con el PRO
La estrategia del Gobierno apunta a alcanzar un acuerdo nacional con Mauricio Macri que garantice el respaldo del PRO a una eventual reelección de Javier Milei en 2027. La negociación también contempla una distribución de candidaturas y espacios de poder en los principales distritos del país.
Uno de los puntos que la Casa Rosada está dispuesta a contemplar es el respeto por las intendencias que actualmente gobierna el PRO en la provincia de Buenos Aires. El objetivo es evitar una fragmentación de las fuerzas opositoras al peronismo y fortalecer una candidatura competitiva para disputar la gobernación bonaerense.
En paralelo, el oficialismo busca fortalecer su posición negociadora antes de comprometer candidaturas y acuerdos territoriales. Dentro del Gobierno reconocen que cerrar un entendimiento en esta instancia podría obligarlos a aceptar condiciones más exigentes, aunque también advierten que una demora excesiva puede complicar el armado electoral. Las conversaciones nacionales involucran a Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem por La Libertad Avanza, mientras que el PRO está representado por Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.