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Provincia de Córdoba

Córdoba: Marcos Juárez le dijo basta a doce años de Cambiemos

Germán Font ganó en Marcos Juárez, Córdoba, por más de 20 puntos. El triunfo del peronismo que termina con 12 años de hegemonía de Juntos por el Cambio.

Por Sitio Andino Política

El peronismo cordobés festejó este domingo en un terreno que le había sido esquivo durante cincuenta años. Germán Font, candidato de Generación Marcos Juárez, se impuso con el 46 por ciento de los votos y aventajó por más de 25 puntos a Pedro Dellarossa, que apenas rozó el 19,9 por ciento. Con el ciento por ciento de las mesas escrutadas, el resultado no dejó lugar a dudas ni a reclamos: Marcos Juárez, bastión histórico de Cambiemos en la Provincia de Córdoba, cambió de signo político.

El tercer lugar quedó para Gerardo Pasquali, de Marcos Juárez Despierta, el espacio que reunió a la Unión Cívica Radical y al Partido Demócrata, con el 17,31 por ciento. Detrás se ubicaron Ana Claudia Elzaurdia y Verónica Crescente, cuyas candidaturas también reclamaban, de un modo u otro, una porción de la herencia política de la última década.

Una grieta que se abrió sola

La magnitud del triunfo se explica menos por el desempeño de Font que por la implosión de sus rivales. Los antiguos socios de Juntos por el Cambio llegaron a la elección divididos en cuatro listas, sin un acuerdo que reeditara la fórmula que había funcionado durante más de una década. Dellarossa, que en 2014 había logrado reunir al PRO, la UCR y sectores independientes bajo un mismo sello, esta vez compitió solo, con Marcos Juárez Puede y sin el respaldo formal de ninguno de sus antiguos aliados.

Aquella experiencia de 2014 había tenido proyección nacional: la victoria de Dellarossa anticipó la construcción política que terminaría dando forma a Cambiemos. Reelegido en 2018, el intendente le entregó la posta cuatro años después a Sara Majorel, quien retuvo el municipio para Juntos por el Cambio en 2022. Pero el esquema ya mostraba fisuras. En 2023, Dellarossa había renunciado a encabezar la lista de legisladores provinciales de esa coalición para sumarse, poco después, al gobierno de Martín Llaryora. Ese movimiento lo alejó definitivamente de sus antiguos compañeros de ruta y lo dejó, este domingo, sin una estructura propia capaz de sostener su candidatura.

El peronismo local, en cambio, llegaba a la elección con un techo conocido: en los últimos comicios había rondado el 35 por ciento, sin que ese caudal le alcanzara para conquistar la intendencia. Font, que no compitió bajo el sello de Hacemos Unidos por Córdoba sino con una identidad vecinal propia, contó con el acompañamiento de Eduardo Foresi, presidente del PJ local, y terminó por superar ampliamente ese registro histórico.

Germán Font, el peronista que termina con la hegemonía de Juntos por el Cambio en Marcos Juárez, Córdoba.

Menos votantes que en 2022

Según la Junta Electoral, votó el 62,5 por ciento del padrón: 15.495 personas sobre un total de 24.806 habilitadas. La participación fue inferior a la registrada cuatro años atrás y más de 10.300 vecinos de Marcos Juárez no concurrieron a las urnas.

También llamó la atención la ausencia de La Libertad Avanza, que no presentó candidato propio pese a su peso electoral en la ciudad: en las legislativas de 2025 había cosechado allí el 44,2 por ciento de los votos. Gabriel Bornoroni optó por no habilitar el sello para la disputa municipal. La decisión dejó un espacio libre que terceros no lograron capitalizar y probablemente favoreció, aunque de manera indirecta, la polarización entre Font y Dellarossa.

El festejo en el Centro Cívico

Apenas se conoció la tendencia, Martín Llaryora felicitó a Font y dejó en claro que el gobierno provincial interpretaba el resultado como una conquista propia. “Quiero felicitar especialmente a Germán Font y a todo su equipo, Germán tiene la fuerza y la capacidad para hacer que Marcos Juárez siga creciendo”, escribió el gobernador en sus redes.

Llaryora fue más allá y anticipó que convocará al intendente electo para empezar a trabajar en los proyectos presentados durante la campaña. “Me comprometí con los vecinos de Marcos Juárez a trabajar con quienes ustedes elijan, ustedes hoy eligieron y yo voy a cumplir mi promesa”, sostuvo. Cerró con una frase que sonó a mandato: “No hay tiempo que perder cuando se trata de mejorar la vida de nuestra gente”.

El gesto tuvo una lectura política que excedió lo protocolar. Font había recibido apoyo de funcionarios provinciales durante la campaña, aunque Llaryora había evitado exponerse personalmente antes de la votación. Ganada la pulseada, el gobernador no dudó en capitalizarla.

El final de un ciclo político

Marcos Juárez fue durante más de una década el símbolo de una construcción política que nació en el PRO y la UCR y terminó proyectándose a la escena nacional. Este domingo, ese ciclo llegó a su fin. Para el peronismo cordobés, la ciudad del sudeste provincial dejó de ser una plaza esquiva y se convirtió en la prueba de que puede construir una nueva mayoría incluso en sus terrenos más hostiles cuando el rival se fragmenta. Para Dellarossa, en cambio, la noche del domingo cerró, con una derrota contundente, el capítulo que él mismo había abierto doce años atrás.

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