Un hombre al que la Policía de Mendoza le secuestró un automóvil en Tupungato, luego de detectar que tenía una patente distinta a la grabada en los cristales y que el dominio original registraba un pedido de secuestro por robo agravado, aseguró que fue víctima de una estafa al momento de adquirir el vehículo.
Según explicó el propietario, había comprado el rodado en la Ciudad de Mendoza y, cuando regresó con el vehículo, descubrió que la documentación que le habían entregado era apócrifa y que las patentes habían sido cambiadas.
El hombre sostuvo además que realizó una denuncia al advertir la maniobra y que durante aproximadamente tres años mantuvo el vehículo en Tupungato, hasta que un procedimiento policial permitió detectar las irregularidades y derivó en el secuestro del automóvil.
La versión del hombre que tenía el vehículo en Tupungato
El procedimiento ocurrió el lunes, cuando efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Tupungato realizaban tareas preventivas en calle Nicolás Vila. Los policías observaron un automóvil estacionado y consultaron el dominio colocado en el sistema informático de la movilidad policial.
La patente no registraba medidas pendientes, pero los efectivos advirtieron que el dominio grabado en los cristales no coincidía con el colocado en el vehículo. Al verificar esa identificación, constataron que tenía un pedido de secuestro vigente en una causa por robo agravado por el uso de un arma de fuego.
Frente a esa situación, intervino personal de Investigaciones, que constató la suplantación del dominio y, por disposición de la autoridad judicial, el vehículo quedó secuestrado.
El hombre que tenía el auto contó que lo había comprado en Godoy Cruz y que, al regresar, descubrió que los papeles eran apócrifos y que las patentes habían sido cambiadas. Ante esa situación, aseguró que intentó denunciar el hecho en Tupungato, aunque le explicaron que no correspondía a esa jurisdicción.
Por ese motivo, relató que se trasladó hasta Godoy Cruz, donde finalmente radicó la denuncia. Según su versión, posteriormente se comunicó para consultar por el caso y le indicaron que el secuestro del vehículo se realizaría en Tupungato y que se coordinaría con la Policía local.
Sin embargo, aseguró que esa medida nunca se concretó y que el coche permaneció durante unos tres años en Tupungato hasta el procedimiento realizado esta semana.
Ahora, el rodado permanece secuestrado a disposición de la Justicia, mientras se busca determinar las circunstancias relacionadas con la utilización de una patente distinta y su eventual vinculación con la investigación por el robo.