La justicia de Mendoza condenó civilmente a Diego Barrera y Bibiana Sacolle (ambos condenados a perpetua por el homicidio de Diego Aliaga) a indemnizar al dueño de una playa de estacionamiento y lavadero de Guaymallén, luego de confirmar su responsabilidad por la usurpación del inmueble.
La Cámara de Apelaciones modificó parcialmente el fallo de primera instancia y elevó la reparación a casi $7,8 millones, más intereses, por los daños ocasionados a Oscar Andrés Costa Soto.
La resolución hizo lugar parcialmente a la apelación presentada por el comerciante, quien reclamaba una reparación por los perjuicios sufridos durante el tiempo en que perdió el control de su negocio.
Cómo fue la usurpación y qué daños reconoció la Justicia
Según el expediente, el 25 de junio de 2019, alrededor de las 5, un grupo de ocho personas encabezado por Barrera y Sacolle ingresó por la fuerza a la playa de estacionamiento ubicada en calle Alberdi 241, en San José, Guaymallén. De acuerdo con los antecedentes judiciales, los ocupantes utilizaron golpes y amenazas con armas de fuego para expulsar al sereno y tomar posesión del inmueble.
Costa Soto recuperó el predio el 24 de febrero de 2021, después de una orden judicial de cese de los efectos del delito y desalojo. Durante ese período, perdió la posibilidad de explotar su comercio y denunció la desaparición de distintos elementos que se encontraban en el lugar.
En primera instancia, la Justicia había reconocido $5,5 millones por daño moral, pero rechazó los reclamos por bienes faltantes y lucro cesante. El propietario apeló esa decisión.
Al revisar las pruebas, la Cámara consideró acreditada la pérdida de determinados elementos y ordenó sumar $2.299.286,43 por daño material, correspondientes al reemplazo de cámaras de seguridad, cinco matafuegos, una hidrolavadora y una aspiradora. En cambio, rechazó indemnizar otros bienes cuya existencia y desaparición no pudieron probarse suficientemente, así como el lucro cesante.
Barrera y Sacolle deberán pagar el monto fijado dentro de los diez días posteriores a que el fallo quede firme, más los intereses correspondientes. El fallo significa otro golpe judicial a la pareja que fue acusada,juzgada y condenada por el recordado crimen del empresario Diego Aliaga.