El plan que confió y dictó el nuevo equipo económico al Banco Central, de reorientar la política monetaria para reducir la brecha cambiaria, empieza a costarle caro a Juan Carlos Fábrega en su primera semana al frente del organismo. La nueva "meta" ya lo obligó a consumir u$s 1.100 millones de reservas que tenía en stock antes de desembarcar en la entidad; y otros tantos en bonos que mantenía en su cartera y que, a lo largo de esta semana debió "malvender" a precios más bajos para actuar sobre el contado con liquidación (un mecanismo efectivo para aplacar la cotización del dólar "blue").
28 de octubre de 2026



