El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, anunció este domingo que laconferencia de paz sobre Siria se celebrará el 23 de noviembre en Ginebra, pese a lo cual el enviado internacional para Siria, Lakhdar Brahimi, advirtió que aún no hay una fecha clara para la conferencia.
Después de meses de negociaciones, Al Arabi hizo el tan esperado anuncio en una rueda de prensa conjunta con el mediador internacional para Siria, Lakhdar Brahimi, en la sede de la Liga Árabe en El Cairo.
"Esta conferencia se celebrará en coordinación con las distintas partes, sobre todo con la Coalición Nacional Siria (CNFROS), adelantó, en referencia a la principal alianza opositora siria en el exilio que en los últimos meses perdió el apoyo de decenas de milicias y grupos opositores que combaten en el terreno. Sin embargo, en la misma conferencia de prensa, Brahimi aseguró que "aún no se estableció oficialmente la fecha" para la cumbre de paz.
El objetivo central de la cumbre de paz, bautizada como Ginebra II, será reunir alrededor de la mesa de negociación a los líderes de la CNFROS y al gobierno sirio de Bashar Al Assad y lograr, al menos, un acuerdo de alto el fuego.
De lograr ese alto el fuego, ambas partes podrían continuar negociando una salida política a la guerra civil que ya lleva casi tres años, más de 100.000 muertos, más de dos millones de refugiados desperdigados por todo Medio Oriente y más de cuatro millones y medio de desplazados dentro de Siria, según la ONU.
Según Brahimi, el éxito inicial de la cumbre Ginebra II podría abrir una "etapa transitoria para construir una nueva Siria" y, por eso, pasará las próximas semanas reuniéndose con líderes políticos de Qatar, Turquía, Irán, Siria, Estados Unidos, Rusia y otros miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
De concretarse Ginebra II, no será la primera vez que la Liga Árabe pida un cese temporal de fuego. Ya lo hizo durante las celebraciones de la festividad musulmana del Sacrificio la semana pasada, pero nadie lo cumplió. También lo hizo la Organización para la Destrucción de Armas Químicas (OPAQ) para poder avanzar en el proceso de desarme químico, que acordaron Estados Unidos y Rusia, aceptó Siria y refrendó el Consejo de Seguridad de la ONU.