Desde la primera escucha queda claro que Paul McCartney logró algo nada fácil en los veteranos de la música popular: sonar genuinamente al día. No es fácil: el mayor traspié de su carrera fue el hi-tech Press To Play (1986).
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Paul McCartney saca a la luz su nuevo trabajo discográfico
"New", el nombre del álbum que realizó el ex Beatles con la colaboración de cuatro productores.
Alligator tiene un guiño a los sintes de McCartney II (1980). Su voz hace tiempo suena envejecida pero suele agregarle pathos a sus nuevas canciones.
También cantautor, Ethan Johns es hijo del histórico Glyn Johns, viejo asociado de McCartney desde el proyecto Get Back de 1969. Es preferible pensarlo como productor de Ray LaMontagne que de Kings Of Leon; de hecho aquí aporta su feeling para las guitarras acústicas.
Early days pertenece al subgénero aquellos eran los días , como The song we were singing (1997) o That was me (2007); en este caso con un palito a los revisionistas.
Hosanna es una balada acústica como las de McCartney (1970) con loops en reversa a la Tomorrow never knows (1966).
Giles Martin produjo la mitad del disco y agregó cosas a New y a los temas de Johns. Hijo del legendario George, ambos realizaron el mash up Love (2006). Giles también trabaja en el archivo de George Harrison, pero no es un conservador.
Everybody out there, con la familia de Paul gritando Hey!, wo oh oh oh recuerda a los Ho, hey ho!
de Linda en Mrs Vandebilt (1973). Un musicalizador radial debería empardar Appreciate con algo de Gustavo Cerati de principios de los 90.
Las programaciones continúan en Looking at her, una de las canciones inspiradas en su nueva esposa, Nancy Shevell. En todas siempre hay un detalle inventivo, sean los breaks instrumentales en On my way to work (más reminiscencias juveniles) o el solo de sinte en I can bet, con un riff símil Only Mama knows (2007).
La colaboración con Paul Epworth (uno de los responsables de 21 de Adele, pero también con credenciales más indie) es lo más inusual ya que improvisaron desde cero; de ahí las autorías compartidas.
Save us abre el disco con un riff que recuerda a The Strokes, pero con algunos detalles muy McCartney. La ganchera Queeny eye, el próximo corte, es pop psicodélico con Mellotron mientras Road, el cierre formal del disco, es lo más ambicioso, con un inusual arreglo que incluye vibráfono y un bajo protagónico. McCartney lo hizo de nuevo.
Fuente: Clarín