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Rugby

Marcelo Bosch: "Fuimos un equipo quebrado y sin identidad"

El centro de los Pumas habló de frente sobre la goleada recibida en Sudáfrica, en el debut del Rugby Championship. Pidió volver a las bases del rugby argentino para recuperar los colores.
Por Sección Andino Sports

La sinceridad de su mirada va en sintonía con sus palabras. Lejos de querer maquillar un presente ineludible, Marcelo Bosch habla sin tapujos y a corazón abierto. Su rostro transmite un estado de ánimo que transita un momento delicado. Tal vez el más complicado que le tocó afrontar desde que viste la camiseta de los Pumas , con la que debutó en 2007.

El primer entrenamiento luego de la peor goleada sufrida ante los Springboks (73-13) sirvió de mucho. En la previa, el plantel argentino se reunió y habló seriamente sobre la forma de recomponerse rápido para salir adelante . Con muy poco tiempo para lograr un cambio sustancial, este grupo deberá apuntar a sus fibras más íntimas para torcer el destino.

Bosch no dudó en detectar la gran falencia argentina en el debut del Personal Rugby Championship . La falta de identidad resultó el factor que desencadenó la paliza llamada catástrofe, como sentenció Felipe Contepomi. De allí nacieron todas las dudas que empujaron a este equipo a una de las peores actuaciones de todos los tiempos.

"Sudáfrica demostró que es uno de los mejores equipos del mundo. Nosotros nos esperábamos la exigencia que tuvimos, pero no pudimos estar a la altura de las circunstancias en ningún aspecto del juego. Quedó demostrado en un score que fue muy abultado y nos hizo quedar en ridículo", asumió Chelo en diálogo con LA NACION. Y agregó: "No hay que olvidar lo que pasó porque siempre hay que intentar sacar algo bueno o aprender de lo malo que se hizo. Debemos empezar a construir sobre eso, plantar bases y confianza para lo que viene, que es mucho. Principalmente, para la revancha con ellos".

-¿Qué pasó por tu cabeza durante el partido?

-La verdad es que, sobre el final, sentía una gran decepción: nos habían quebrado. Quizás el año pasado también perdimos partidos por un resultado abultado, pero sentía al equipo presente y confiando en lo que hacía. Pero lo del sábado pasado fue diferente. Se había quebrado lo que venimos construyendo hace mucho.

-¿Por qué los pudo quebrar Sudáfrica?

-Principalmente, hay que ser autocrítico con uno mismo. Creo que cada uno de nosotros ha hecho su propio análisis de cuánto dejó en la cancha. Como equipo lo hicimos. Hay mucho por revertir. Las formaciones fijas no salieron bien y es algo que el año pasado sí lográbamos desarrollar. Cuando nos quebraron en nuestro punto fuerte, lo otro se diluyó junto con la confianza. Quedó a la vista: en el segundo tiempo se vio un equipo sin identidad, y es por eso que quedamos muy desilusionados y avergonzados con nosotros mismos.

-¿Se puede recuperar la identidad en menos de una semana?

-Quiero creer que sí. Si bien todavía duele lo del sábado pasado y es duro hablarlo completamente, entiendo que este equipo es fuerte y de mentalidad ganadora. Ahora, el éxito va a pasar por encontrar nuestra identidad. Volver a encontrarnos, mirarnos a los ojos y saber que estamos por el buen camino, dando cada uno de nosotros lo mejor que puede.

Ése es el desafío que nos tocó ahora y espero que en estos días podamos construir esa confianza para llegar al sábado y, por lo menos, seguros y con un buen plan de juego.

-¿Con qué sensación te quedaste después del partido?

-Más bajo que esto es muy difícil caer, así que esperemos empezar a construir algo nuevo y que la confianza vuelva a nosotros para, por lo menos, salir a la cancha convencidos de lo que tenemos que hacer.

-Hasta los propios sudafricanos se sorprendieron del nivel de los Pumas...

-Puede ser. El año pasado hicimos dos muy buenos partidos con ellos. Salimos de la cancha fuertes y pensando que se podía más. Le hicimos fuerza a un gran equipo en el primer encuentro y hasta logramos un empate en el segundo. El gran desafío nuestro es volver a tener confianza en nosotros, en que podemos y, sobre todo, buscar no salir más con ese gusto que nos quedó del sábado pasado. Fue, realmente, muy decepcionante.

-¿Qué pasó con las bases históricas del rugby argentino como el tackle, el scrum y la garra? ¿Se perdieron?

-Quizás apuntábamos mucho a mejorar nuestro juego de ataque e, inconscientemente, dejamos de lado lo que hace fuerte a este equipo, a nuestra identidad, como son la defensa y las formaciones fijas. Se diluyó un poco todo y ellos se encontraron con unos tries en el primer tiempo que les abrieron el partido muy fácil.

No estábamos mentalmente listos para sobrellevar lo que nos estaba pasando. El desafío es volver a encontrar nuestra identidad en la defensa, que tan bien nos hizo el año pasado, y nuestro juego con el pack. Las formaciones fijas, hoy en día, son imprescindibles: no se puede jugar sin ellas. No podés jugar con un maul o un scrum yendo para atrás constantemente, o un line que no te garantiza pelotas de calidad para lanzar el juego.

-¿Y después?

-Debemos volver a encontrar esas bases para que nos den confianza y eso, seguramente, nos permitirá hacer buenos partidos. Luego sí podremos ir a buscar algo más en ataque. Si no aceitamos primero bien nuestra identidad y lo que a nosotros nos hace fuertes se va a hacer difícil buscar lo otro. No es que perdimos con nuestras bases sólidas, con confianza y tackleando. Perdimos con un equipo quebrado y sin identidad. Eso es lo más triste del sábado pasado. Hay que dar vuelta la página, pero no cerrarla del todo. Debemos servirnos de las experiencias y fracasos para poder levantar la cabeza. Eso es lo que estamos intentando hacer ahora.

Consciente de este duro momento para el rugby argentino, Bosch dejó traslucir el verdadero sentimiento del equipo. Pleno de dolor pero con el orgullo necesario para encarar una reconstrucción, este equipo buscará saldar la deuda máxima en Mendoza. Aquella en la que incurrió en Soweto al haber salido a jugar al rugby sin poner en juego el alma y el corazón Puma.

El parte de los lesionados se sigue día a día
El seleccionado sufrió algo más que una goleada. Perdió a Patricio Albacete (desgarro de isquiotibial), que ya fue descartado para la revancha. Además, Juan Martín Hernández (contusión en soleo), Eusebio Guiñazú (lesión en el tobillo izquierdo) y Manuel Carizza (esguince hombro izquierdo) están en duda, al igual que Marcos Ayerza (fractura del cartílago intercostal). También quedó al margen Juan Fernández Lobbe.

Cancha Llena

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